La asistencia sanitaria más inteligente, en sus manos

La tecnología del IoT ayuda a dar forma a un nuevo mundo de la asistencia sanitaria basada en los datos

La transformación digital está reinventando completamente el mundo de la asistencia sanitaria. Las nuevas tecnologías permiten que exista un nuevo abanico de opciones de atención conectada, desde la cirugía robótica hasta los tratamientos más específicos. En concreto, la tecnología del Internet de las cosas (IoT) está acelerando el cambio en la asistencia sanitaria permitiendo a los médicos aprovechar el poder de los datos recopilados por los dispositivos médicos. Esto está transformando la asistencia sanitaria que pasa de reactiva a proactiva, lo que contribuye a mejorar los diagnósticos tempranos. Además de facilitar la asistencia sanitaria remota, la tecnología del IoT ayuda a las organizaciones a operar de un modo más eficiente pemitiéndoles realizar el seguimiento de recursos como las camas de los hospitales.

“Garantizar la seguridad de los datos médicos confidenciales será algo completamente esencial para el futuro de la asistencia conectada”

Mientras que los datos del IoT contribuyen a impulsar el desarrollo de los hospitales inteligentes, también ayudan a poner la asistencia sanitaria en nuestras propias manos. Los dispositivos basados en el IoT permiten a los pacientes desempeñar un papel más activo en su propia atención, algo especialmente útil para los ancianos y los crónicos. Hacer uso de los dispositivos del IoT también ayuda a los pacientes a obtener el alta del hospital más rápidamente o incluso a evitar que vayan desde el principio.

Existe una gama increíblemente amplia de aplicaciones potenciales para dispositivos del IoT y dispositivos médicos para llevar puestos que pueden ayudar a los pacientes que se encuentran en sus casas. Por ejemplo, los parches para diabéticos que se ponen en la piel incorporan sensores del IoT que registran los niveles de azúcar en sangre y transmiten los datos al smartphone del usuario. Esto ayuda a que los pacientes puedan gestionar su enfermedad de un modo más sencillo, así como reduce la necesidad de realizar las tradicionales pruebas de pinchazos en los dedos. Si llevamos la idea un paso más allá, en la actualidad los investigadores están trabajando en un parche inteligente que se coloca mediante microagujas para suministrar dosis de insulina cuando sea necesario1.

Además de los sensores que se ponen en la piel, también se están desarrollando sensores del IoT digeribles. Se trata de pequeños dispositivos electrónicos alojados dentro de una pastilla que toma el paciente. Los sensores pueden utilizarse para supervisar y enviar datos sobre la salud de los intestinos o para monitorizar la ingesta de medicamentos por parte de pacientes con problemas de salud mental. En el futuro, será posible que las pastillas inteligentes lleven sensores más complejos o incluso cámaras diminutas que podrán ayudar a los médicos a monitorizar y diagnosticar los problemas de salud.

Otra innovación que cuenta con el potencial de mejorar la calidad de vida es el inhalador inteligente. Dirigidos a los pacientes con asma o enfermedades crónicas del pulmón, estos dispositivos se vinculan a apps para smartphones que permiten a los usuarios hacer un seguimiento del uso que hacen de su inhalador inteligente2. La finalidad consiste en asegurarse de que los pacientes utilicen sus inhaladores de modo correcto y que reciban una dosis suficiente. Algunos de estos inhaladores detectan si el usuario se encuentra en una zona con mucha contaminación o una elevada cantidad de polen, para así enviarle un recordatorio. Ya se están produciendo las primeras versiones de estos inhaladores inteligentes y también hay muchos en proceso de desarrollo.

La tecnología del IoT también puede incorporarse en artículos de uso habitual, como en cepillos de dientes. Por ejemplo, el último modelo de Oral-B* integra sensores en el mango que se conectan a una app para smartphones impulsada por la AI y que realiza el seguimiento del recorrido del cepillo de dientes dentro de la boca del usuario3. Los usuarios pueden consultar un gráfico en la app que muestra las zonas que no se han cepillado y les proporciona información sobre su técnica de cepillado para evitar enfermedades gingivales.

Los dispositivos para llevar puestos de los consumidores, como los smartwatches y los monitores de actividad física, son cada vez más avanzados en lo que respecta a prestaciones de monitorización de la salud. Por ejemplo, el último Apple Watch* incorpora una función de electrocardiograma que puede utilizarse para diagnosticar la fibrilación auricular, un tipo de ritmo cardíaco irregular potencialmente peligroso4. Es más, Apple* también ofrece un entorno de software, Apple ResearchKit*, que ayuda a los investigadores a recopilar datos médicos, mientras que el software Apple CareKit* ayuda a los desarrolladores a diseñar apps que permitan a los usuarios monitorizar su propia salud.

Estos son solo algunos ejemplos de cómo la tecnología del IoT ayuda a llevar la asistencia sanitaria más inteligente al alcance de los pacientes. Garantizar la seguridad de los datos médicos confidenciales será algo completamente esencial para el futuro de la asistencia conectada, especialmente porque muchos de estos se enviarán a través de la nube. Allá donde haya datos en tiempo real, la latencia baja será un elemento imprescindible al que la informática en el extremo presta su ayuda. Acercar el procesamiento al lugar donde se generan los datos permite proporcionar un modo rápido, seguro y fluido de capturar y analizar los datos. Independientemente del planteamiento, el cambio en la asistencia sanitaria basada en los datos necesitará de una infraestructura de TI segura y robusta que la respalde.

*Otros nombres comerciales y marcas pueden ser reclamadas como propiedad de terceros.