Cómo superar la brecha de habilidades de la Industria 4.0

Los estudios demuestran que los trabajadores de la industria de fabricación no están preparados para la cuarta revolución industrial. ¿Qué se puede hacer para ayudar?

La primera revolución industrial se caracterizó por la mecanización, la segunda se centró en las chimeneas de columnas de humo y la tercera dio lugar a la potencia de las computadoras y las telecomunicaciones, que cambió el mundo. Se te perdonaría que ni siquiera supieras que está ocurriendo una cuarta revolución.

La cuarta revolución industrial, o Industria 4.0 como se la conoce comúnmente, se refiere a la transformación digital del sector de fabricación. Comprende todo lo que va desde la inteligencia artificial hasta el Internet de las Cosas y promete transformar la industria tal y como la conocemos hoy en día, haciendo que las fábricas sean más inteligentes, las líneas de producción más eficientes y las empresas generalmente más productivas.

"La industria 4.0 promete transformar la fabricación tal y como la conocemos actualmente, haciendo que las fábricas sean más inteligentes, las líneas de producción más eficientes y las empresas generalmente más productivas"

No es de extrañar que exista un gran apetito por este tipo de transformación digital, con un 83% de empresas que planean invertir en tecnologías de fabricación inteligente. Pero los veteranos de revoluciones industriales anteriores te dirán que es inevitable que las turbulencias tecnológicas excluyan a ciertos colectivos, y parece que ocurrirá lo mismo en esta revolución.

Un estudio de Deloitte* de 2018 estima que para 2028 la industria de fabricación estadounidense llegue tener 2,4 millones de puestos de trabajo vacíos y que Japón y Alemania se enfrenten a situaciones aún peores. Un informe de McKinsey* del mismo año también informa de que dos de cada tres empresas que prueban nuevas soluciones de fabricación digital no logran adoptarlas a mayor escala.

¿Cómo es esto posible, si la industria 4.0 promete tantos beneficios? El estudio Accelerate Industrial de Intel ha identificado varios problemas que impiden una adopción exitosa en el caso de muchas empresas, entre los cuales se incluyen la falta de interoperabilidad y las preocupaciones en cuanto a la seguridad y los datos. El mayor problema identificado era la falta de habilidades técnicas que les impedían beneficiarse de sus inversiones.

Hace tan solo unos años las cinco mejores habilidades de los empleados habrían incluido la programación moderna básica o la ingeniería de software, la fabricación, la comunicación, la innovación y las habilidades informáticas tradicionales. Ahora, observamos un cambio muy notorio que se centra en habilidades digitales más específicas. Entre las habilidades esenciales para un empleado de la Industria 4.0 se encuentran un conocimiento mucho más profundo de programación moderna o técnicas de ingeniería de software, destreza digital, ciencia de datos, conectividad y ciberseguridad. Las habilidades específicas de fabricación quedan ahora relegadas al final de la lista de prioridades.

Esto supone un cambio significativo en la forma de operar de las empresas, con la automatización de muchas de las tareas físicas más pesadas y con las nuevas tecnologías que crean un gran número de nuevos roles y responsabilidades.

Se trata de medidas que las empresas pueden implementar para resolver el problema por sí solas. El Dr. Faith McCreary y la Dr. Irene Petrick, responsables del estudio Accelerate Industrial, hacen algunas sugerencias. Por ejemplo, crear programas que apoyen el aprendizaje entre la fuerza de trabajo existente, ofrecer lecciones y oportunidades prácticas con herramientas y habilidades digitales y establecer un equilibrio entre la contratación de expertos externos y la contratación del personal existente al implementar nuevos proyectos de tecnología inteligente. Esto crea oportunidades para que las personas aprendan en el trabajo y realicen la transición a la par que la empresa.

Pero, ¿cómo se puede cerrar esta inminente brecha de habilidades? Una sugerencia es reconsiderar cómo se toman decisiones relacionadas con salarios y ascensos. En lugar de basarlas exclusivamente en la experiencia y en el rendimiento previo, los empresarios de la industria de fabricación también deberían asumir nuevas habilidades y animar al personal a aceptar los cambios que vienen y a prepararse para las nuevas formas de trabajo.

Pero, ¿qué hay de las personas que aún no se han incorporado a la fuerza de trabajo? Las universidades y centros de enseñanza superior tienen un gran papel que desempeñar en la adaptación de sus cursos para garantizar que los empleados del futuro se gradúen equipados para el entorno laboral tal y como será entonces, y no como era hace cinco años. Parece fácil, pero la tecnología se mueve muy rápidamente, por lo que los planes de estudios necesitarán una revaluación constante para garantizar que sigan siendo relevantes.

Una opción alternativa que ayuda a evitar este asunto son las formaciones, que se han convertido en una alternativa viable a la educación superior tradicional para muchas personas. La formación en el trabajo garantiza que los nuevos trabajadores se preparen para el entorno en el que se encuentran al finalizar el curso con éxito, y garantiza que no desperdicien su tiempo aprendiendo habilidades obsoletas.

Por supuesto, eso no es lo único que las empresas pueden hacer para ayudar a sus futuros empleados. A principios de este año, Intel se asoció con Udacity* para lanzar el nuevo Programa Nanogrado de IA para Desarrolladores del Internet de las Cosas de Intel® Edge. Está diseñado para enseñar a la comunidad de desarrolladores cómo utilizar el aprendizaje profundo y la visión informática, y los estudiantes deben realizar tres proyectos del mundo real para completar el curso. Esto permite a los egresados demostrar que están equipados para desplegar tecnologías de IA en dispositivos perimetrales. La mayoría de las personas tarda unos tres meses en completar el curso.

Tal vez uno de los factores más alentadores en todo esto sea cómo las mismas tecnologías que están en la vanguardia de la Industria 4.0 también pueden ayudarnos a capacitar a los empleados. Los dispositivos conectados y los sensores portátiles permiten obtener retroalimentación en tiempo real y una recopilación de datos sofisticada que se pueden utilizar para evaluar el progreso. Además, la tecnología de realidad aumentada puede ofrecer más orientación de inmersión sin necesidad de tener supervisión humana constante.

Sin embargo, el paso más crucial que las empresas pueden dar es reconocer el problema y abordarlo ahora en lugar de más adelante. Quienes lo hagan, se encontrarán en una posición mucho más fuerte a la hora de aprovechar los beneficios de la Industria 4.0 cuando llegue a su punto máximo.

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