El efecto COVID: la hora de que la salud tecnológica brille

La tecnología Intel® ayuda a impulsar la respuesta a la devastadora pandemia mundial

La innovación técnica lleva tiempo siendo una importante fuerza en el sector sanitario, pero la pandemia mundial ha acelerado la necesidad de nuevos enfoques. Es vital aumentar cada vez más el acceso a la tecnología que pueda combatir la COVID-19, no solo en lo que respecta a la lucha inmediata sino también para permitir descubrimientos científicos que nos preparen para crisis venideras. La tecnología Intel® sustenta muchas de las respuestas del sector sanitario a la pandemia actual, desde los ventiladores impresos con tecnología 3D hasta limpiadores robóticos.

«Intel se ha comprometido a acelerar el acceso a la tecnología que puede combatir la actual pandemia y a habilitar nuevas tecnologías y descubrimientos científicos que preparen mejor a la sociedad de cara a futuras crisis».

Intel ya prometió 50 millones de dólares en una iniciativa tecnológica de respuesta a la pandemia, con cerca de 40 millones de dólares destinados a fundar las iniciativas de Respuesta y preparación de la COVID-19 y de Aprendizaje en línea. El objetivo es financiar la aceleración de los avances de clientes y socios en el desarrollo de diagnósticos, tratamientos y vacunas, usando tecnologías tales como la IA y la informática de alto rendimiento (HPC). Otros 10 millones de dólares adicionales se han destinado a un fondo de innovación que admite solicitudes de socios externos y proyectos de ayuda dirigidos por empleados para atender las necesidades críticas en sus comunidades.

Innovaciones en la asistencia sanitaria con IA

Un ejemplo de la innovación con tecnología Intel® que ya deja su huella en la asistencia sanitaria es el robot Violet con IA. Este robot autónomo para acabar con los virus utiliza luz ultravioleta para desinfectar salas y equipos. Desarrollado por la empresa emergente irlandesa Akara*, el prototipo utiliza una unidad de procesamiento de visión Intel® Movidius™ Myriad™ X para moverse con seguridad entre la gente mientras desinfecta las superficies del hospital. La idea es acelerar esta tarea vital a la vez que los trabajadores sanitarios están seguros. Robots como Violet podrían finalmente usarse en entornos fuera del sector sanitario.

El miembro de Intel® AI Builders Huiying Medical, en Pekín, también usa la IA. La empresa de sanidad ha desarrollado una solución médica de diagnóstico por imagen que usa imágenes de TAC del pecho para ayudar a la detección precoz de infecciones por coronavirus. Estas detecciones pueden usarse como complemento de las pruebas de laboratorio estándar. Han desarrollado algoritmos usando datos de imágenes de más de 4000 casos confirmados de COVID-19, y el sistema de cribado ayudado por IA ya se ha implementado en más de 20 hospitales de China. 

Telemedicina con seguimiento rápido

Además de la IA, otro sector cuya importancia ha crecido mucho durante la pandemia es la telemedicina, donde la tecnología se usa para ofrecer asistencia sanitaria a distancia. Las provisiones relativas a la telemedicina han aumentado rápidamente como consecuencia de la COVID-19, ayudando a los profesionales sanitarios a hablar con pacientes en salas de aislamiento mientras reducían el riesgo de infección. Hay varios hospitales que usan plataformas de telesalud con tecnología Intel®.

Un ejemplo es Banner Health*, un sistema sanitario estadounidense sin ánimo de lucro que cuenta con 28 hospitales en seis estados. Trabajando con Intel y con los especialistas en tecnología sanitaria VeeMed, Banner Health pudo implementar un sistema de telesalud en más de 1000 televisores en sala en 28 instalaciones, permitiendo que su personal atendiese a más pacientes sin riesgo de transmisión del coronavirus. Las provisiones de telesalud también ayudaron a los médicos a ofrecer consultas a distancia a pacientes en su domicilio durante la pandemia, algo que probablemente siga funcionando en el futuro.

Desde el modelado de la pandemia a las pruebas

Junto con los enfoques de la IA y de la telesalud, la tecnología Intel® ha suministrado la base tecnológica de las pruebas esenciales del virus. Intel fue una de las empresas del grupo que desarrolló un sistema basado en miniordenadores Intel® NUC para ayudar a los centros de pruebas de la COVID-19 en Alemania. En Renania del norte-Westfalia, el estado más poblado del país, se abrieron 110 centros de pruebas en pocos días utilizando esa infraestructura con tecnología Intel®.

Intel también es el motor de muchos de los superordenadores más poderosos del mundo, que se están usando para abordar el problema de la COVID-19 desde varios ángulos. Desde la construcción de modelos digitales y simulaciones del virus al modelado de la respuesta de la población a la pandemia e incluso ayudar al desarrollo de vacunas, los superordenadores ayudan a la comunidad científica a abordar este reto. Además de ofrecer ideas para ayudar a abordar la actual pandemia, estos ordenadores de alto rendimiento también ayudarán a los investigadores a explorar los retos y oportunidades adicionales que surjan como secuela.

«El mundo se enfrenta a un enorme desafío en la lucha contra la COVID-19», dijo el director ejecutivo de Intel, Bob Swan. «Intel se compromete a acelerar el acceso a la tecnología que pueda combatir la actual pandemia y permitir nuevas tecnologías y descubrimientos científicos que preparen mejor a la sociedad para crisis futuras. Esperamos que al compartir nuestra experiencia, recursos y tecnología, podamos imprimir mayor ritmo al desarrollo de todas esas tecnologías que salvan vidas y a mejorar el acceso a los servicios críticos en todo el mundo durante este trance».

Aunque el resultado económico y social de la pandemia ha sido catastrófico, también ha servido como catalizador para acelerar el desarrollo de una tecnología sanitaria muy necesaria. Y aunque diversas tecnologías emergentes pueden ayudarnos a combatir la COVID-19 a corto plazo, está claro que muchas de las últimas innovaciones han venido para quedarse.

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