Virtualización inteligente de equipos de sobremesa

Reduzca la complejidad informática y ofrezca apoyo a las necesidades de los usuarios finales con menos dispositivos físicos mediante la estrategia de virtualización de escritorios inteligentes (IDV) para la gestión de clientes ligeros.

Principales conclusiones

  • La virtualización de escritorios inteligentes (IDV) es una nueva estrategia para la gestión de clientes ligeros que optimiza el TCO y agiliza los procesos.

  • La IDV coloca la informática de alto rendimiento en la misma ubicación física que los usuarios, con el apoyo de la gestión centralizada desde los principales centros de datos.

  • Al reducir la dependencia de la conectividad a Internet, la IDV ayuda a mejorar la seguridad y fomenta la disponibilidad del sistema.

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¿En qué consiste la virtualización de escritorios inteligentes?

Los departamentos de TI, desde el mundo académico hasta el sector bancario y otros, buscan formas de controlar la complejidad y reducir los costes. Gestionar y desplegar imágenes desde una interfaz central ayuda a mejorar la productividad del personal y a reducir los costes generales operativos.

La virtualización de escritorios desvincula el entorno informático y el sistema operativo del usuario final del dispositivo físico que utiliza. Este modelo utiliza dispositivos informáticos de alto rendimiento localizados en la misma ubicación física que los usuarios, además de la virtualización controlada desde el servidor para la gestión general, para proporcionar entornos informáticos virtualizados. Un mismo ordenador de alto rendimiento puede dar servicio a tres terminales de usuario distintas en la misma sala, cada uno con sus propios periféricos de entrada, pantalla y audio. En casos de uso que exijan soporte simultáneo para más de 30 usuarios, esto permitirá que el departamento de TI reduzca drásticamente los requisitos de gestión.

A diferencia del enfoque tradicional de la infraestructura de escritorio virtual (VDI), la IDV aprovecha potentes recursos informáticos a través de una capa de virtualización controlada por el centro de datos que ejecuta las máquinas virtuales (VM) en la ubicación del usuario final. Los recursos sobre el terreno trabajan conjuntamente con el centro de datos principal para provisionar las VM, sincronizar las imágenes de sistema, y permitir una gestión simplificada. Intel habilita la virtualización de E/S de raíz única (SR-IOV) para permitir que los componentes de hardware de los ordenadores de alto rendimiento se compartan fácilmente entre las VM de los usuarios finales.

Características de la IDV

  • Gestión central, ejecución local: el modelo IDV se remite a un centro de datos principal, para luego colocar los recursos informáticos en la misma ubicación que los usuarios. Los recursos locales contribuyen a mejorar la experiencia del usuario.
  • Imágenes: gracias a la IDV, los departamentos informáticos pueden gestionar e implementar imágenes de VM de forma remota en los dispositivos informáticos distribuidos de alto rendimiento.
  • Gestión nativa de dispositivos: la IDV hace posible que el personal informático aproveche los recursos de hardware al margen del sistema operativo para garantizar una plataforma informática robusta y ganar en flexibilidad.

Beneficios de la IDV

La IDV ofrece ventajas clave para las organizaciones que buscan controlar los costes y agilizar la gestión de un gran volumen de dispositivos de usuario finales.

Menor coste total de propiedad

Al simplificar la gestión, optimizar el uso de los recursos de los centros de datos y permitir que múltiples usuarios saquen partido a un mismo dispositivo informático, la IDV ayuda a controlar el coste total de propiedad (TCO). Esto ocurre gracias a la reducción del número de dispositivos de usuario finales que van a necesitar soporte, permitiendo así una gestión centralizada de las TI y exigiendo una menor cantidad de recursos para el centro de datos que la VDI tradicional.

Complejidad reducida

La gestión centralizada del centro de datos hace posible que el departamento informático despliegue fácilmente nuevas imágenes de sistema y administre tantos dispositivos como sea necesario, sin importar dónde se encuentren ubicados. Un menor número de dispositivos finales ayuda a simplificar y agilizar las operaciones de TI.

Mayor seguridad

La IDV, gracias a una menor cantidad de datos en tránsito por la red, ayuda a las organizaciones a reducir los riesgos y las vulnerabilidades en materia de seguridad.

VDI frente a IDV

En el modelo de infraestructura de escritorio virtual tradicional, las VM se ejecutan en un entorno de centro de datos alejado de la ubicación física de los usuarios. Los usuarios suelen utilizar clientes ligeros con una potencia informática mínima para acceder a su entorno virtualizado y llevar a cabo sus tareas cotidianas.

En el modelo IDV, las VM se ejecutan en ordenadores de alto rendimiento en la misma ubicación que los usuarios, alimentados por la capa de virtualización del servidor central. Los usuarios acceden a estos entornos mediante pantallas y periféricos de entrada conectados. Los dispositivos cliente también pueden, en el modelo IDV, funcionar sin conexión a Internet, garantizando el acceso a los recursos informáticos incluso cuando no se disponga de conexión a la red. Además, al circular menos información a través de las diversas redes informáticas, la IDV ofrece un mayor nivel de seguridad.

Al trasladar fuera del centro de datos los recursos de VM necesarios, la IDV ayuda a optimizar el uso de los recursos del centro de datos al tiempo que ofrece una experiencia de usuario superior, más rápida y con mayor capacidad de respuesta. Y como los componentes de virtualización distribuidos se gestionan desde un servidor central, el departamento de TI puede fácilmente provisionar y controlar los entornos de los usuarios finales de forma remota.

¿Dónde puede utilizarse la IDV?

La IDV es idónea para entornos que exijan asistencia simultánea para muchos usuarios, tales como:

  • Aulas y laboratorios informáticos educativos
  • Salas de formación
  • Centros de llamadas
  • Centros de análisis de datos y de diseño profesional
  • Ventanillas bancarias
  • Mostradores de telecomunicaciones
  • Centros de gestión de operaciones

En resumidas cuentas, siempre y cuando haya muchos usuarios finales y el departamento de TI quiera o necesite reducir drásticamente los tiempos de gestión, los requisitos y los costes, esta es una solución viable.

Preguntas más frecuentes

¿En qué consiste la virtualización de escritorios?

La virtualización de escritorios desvincula el entorno informático y sistema operativo del usuario final de su dispositivo físico.

¿Cuál es la diferencia entre VDI e IDV?

En el modelo VDI tradicional, las máquinas virtuales del usuario se ejecutan en el entorno del centro de datos para acceder a ellas de forma remota. En el modelo IDV, el centro de datos principal se utiliza para provisionar las VM y gestionar los dispositivos locales; mientras que los escritorios virtuales se ejecutan en ordenadores de alto rendimiento ubicados en el mismo lugar físico que los usuarios. VDI depende por completo de la conectividad al centro de datos para funcionar, pero la IDV solo necesita estar conectada al centro de datos para la configuración inicial, el aprovisionamiento y la carga de imágenes.

¿Cuáles son las ventajas de la virtualización de escritorios?

La virtualización de escritorios ofrece un TCO menor y una menor complejidad porque los departamentos de TI necesitan gestionar menos dispositivos de usuario finales. Gestionar y desplegar imágenes desde una interfaz central ayuda a mejorar la productividad del personal y a reducir los costes generales operativos.