Resolución de problemas: ¿por qué no se enciende mi ordenador?

Es frustrante cuando tu equipo de sobremesa no se enciende, y puede ser además muy difícil saber por dónde empezar a arreglarlo. Iniciar un análisis de resolución de problemas puede ayudarte a descubrir cuál es el problema videojuegos y así podrás regresar a lo que te gusta: jugar1

En aquellos casos en los que tu equipo de sobremesa no se enciende, puede ser muy difícil saber por dónde empezar a arreglarlo. Los PC más modernos son equipos complejos, por lo que podría no ser obvio detectar el origen del problema con tan solo echar un simple vistazo.

Debido a la variedad de posibles configuraciones de hardware, no es posible hacer un diagnóstico de todos los potenciales problemas. En su lugar, debemos llevar a cabo distintos pasos con el objeto de identificar el problema y solucionarlo. Tanto si te estás fabricando un ordenador que no has podido encender hasta el momento, como si estás intentando solucionar un nuevo problema para un ordenador que antes funcionaba perfectamente, estas soluciones de diagnóstico deberían ser igualmente útiles.

Diagnóstico

"Mi PC no se enciende" puede significar bastantes cosas. Con el objeto de tenerlo todo más claro, asumimos que el sistema no responde en absoluto al pulsar el botón de encendido de tu carcasa, o bien que se enciende durante un segundo o así y que se apaga a continuación.

En el caso de que tu PC esté encendido pero no se muestre nada en la pantalla, o si está bloqueado en la configuración de la BIOS y no te deja acceder al sistema operativo, puedes consultar qué hacer en la sección "¿Por qué no puedo arrancar con Windows?" de esta guía de resolución de problemas.

A lo largo de todo el proceso de diagnóstico, hablaremos detenidamente acerca de varios detalles del hardware del PC. No dudes en utilizar esta guía sobre cómo construir ordenadores y úsala como referencia para cualquier duda que tengas sobre cómo configurar correctamente el hardware de tu PC, o para resolver preguntas acerca de componentes específicos.

Además, sería conveniente que la leyeras con antelación con el fin de buscar la situación que más se parece a la tuya propia. De este modo no solo sabrás qué esperar antes de comenzar el proceso de diagnóstico, sino que también podrás ignorar todos aquellos problemas que no son de referencia en tu caso, así pues, no dudes en comenzar con el paso que te parezca más apropiado para tu caso.

Paso 1: comprobación de los cables

Si el sistema recibe correctamente alimentación, lo cual puedes comprobar viendo si los LED de los componentes internos del PC están iluminados, puedes saltar al paso 3.

En caso contrario, comencemos por los cables de alimentación que vienen de la pared.

  • Comprueba que la toma de la pared funciona correctamente enchufando un dispositivo (por ejemplo, una lámpara) que sepas que funciona y observa si funciona correctamente.
  • Asegúrate, si los hay, de que el protector contra sobrecargas de tensión o la regleta estén correctamente enchufados a la corriente, y de que el interruptor esté en la posición de encendido. Enchufa otros dispositivos a la regleta para confirmar que están funcionando correctamente.
  • Comprueba que el interruptor de encendido y apagado de la fuente de alimentación del PC está activado.
  • Comprueba, asimismo, que el cable de alimentación del PC esté correctamente enchufado a la toma y a la fuente de alimentación, ya que es posible que se haya soltado con el tiempo.

Una vez que hayas comprobado las conexiones del PC con la pared, habrá llegado el momento de probar el cable de alimentación del PC que se conecta a la fuente de alimentación (también conocido como cable C13).

  • Muchos de los monitores utilizan el mismo cable que la fuente de alimentación del equipo de sobremesa. Si este no es tu caso, intercambia el cable del monitor con el cable del PC y comprueba si el monitor se enciende. Si no es así, comprueba el PC con el cable que alimenta al monitor.
  • Compra un cable C13 de repuesto en el caso de que no tengas ninguno de repuesto. Ten en cuenta que algunas configuraciones de PC que necesitan mucha potencia utilizan un cable de calibre superior, así pues asegúrate de sustituir el cable que estabas utilizando por uno de calibre similar.

Una vez que hayas descartado que la causa resida en el cable de alimentación y la toma de la pared, es hora de enfocar nuestra atención en el cableado del interior de la carcasa.

Paso 2: cableado interno

El siguiente paso consiste en buscar en el interior de tu equipo la presencia de cables sueltos o que no funcionen correctamente. Si estás trabajando con un sistema previamente compilado, ten en cuenta que la apertura del PC podría infringir la cobertura de la garantía y que podría ser buena idea ponerse en contacto con el fabricante del sistema para obtener asesoramiento antes de continuar.

Empieza desconectando el cable que va desde la fuente de alimentación del PC a la toma de corriente antes de hacer cualquier otra cosa dentro de tu ordenador. Debes asegurarte también de desconectar todos los periféricos externos, como teclados, ratones o discos duros externos, y de supervisar los cables que están conectados a tu ordenador. Los cables de los dispositivos USB o de las conexiones de la pantalla pueden ocasionalmente provocar problemas de alimentación, y si tu PC arranca sin que ninguno esté conectado, puedes probar a enchufar cada uno por separado, hasta descubrir qué periférico es el que tiene el problema y bien encender y tratar de arrancar sin él o probar con un repuesto.

Si esto no funciona, desconecta el ordenador de la toma de la pared, y abre la carcasa para obtener acceso a los componentes internos. Este proceso variará en función de la carcasa de tu equipo, por lo que deberás seguir las instrucciones y la documentación adecuadas para obtener acceso al interior de tu PC.

Una vez hayas abierto la carcasa, deberás comprobar todas las conexiones desde la fuente de alimentación a los componentes del PC, comprobar si están sueltos y, a continuación, volver a conectarlos si lo están. En el caso de contar con una fuente de alimentación modular (una fuente de alimentación donde puedes elegir los cables que deseas utilizar), deberás asegurarte de comprobar que los cables estén correctamente colocados también en la fuente de alimentación. Tras comprobar que no hay nada suelto al otro lado, comprueba si el PC se enciende.

Si esto no ha funcionado, ha llegado entonces el momento de desconectar cada uno de los cables de alimentación que están conectados a los componentes. Esto incluye los cables de 24 pines y el de alimentación de la CPU que están conectados a la placa base, los cables de alimentación conectados a cualquier dispositivo PCIe como la GPU y los conectores de alimentación SATA y Molex que hay conectados a dispositivos de almacenamiento y otros accesorios.

Para obtener más información acerca de las conexiones de la fuente de alimentación, consulta el documento de referencia sobre todo lo que necesitas saber acerca de las fuentes de alimentación.

Una vez que hayas desconectado todo de la fuente de alimentación, vuelve a conectar los cables de alimentación de la placa base y la CPU, enchufa el PC y comprueba si el sistema se enciende, por ejemplo, si los ventiladores giran y si se encienden las luces del hardware.

Si es así, ¡genial! Después querrás apagar el sistema y volver a conectar los cables de alimentación a cada una de las piezas de hardware y, a continuación, realizar una comprobación hasta dar con el hardware que está provocando el problema. De nuevo, si necesitas información concreta sobre qué hardware requiere una conexión de fuente alimentación o si tienes dudas sobre dónde se conecta cada pieza, echa un vistazo a esta introducción a la creación de un PC.

Mientras buscas en el interior de tu carcasa, deberás estar pendiente de cualquier elemento que pueda estar provocando un cortocircuito eléctrico. Los ejemplos más comunes en estos casos son las placas base que están atornilladas directamente a la carcasa sin haber utilizado los correspondientes distanciadores o conectores Molex* con pines mal colocados que hacen contacto con la carcasa. Es poco probable que esto constituya un problema en el caso de que tu PC haya sido previamente compilado, pero de todos modos merece la pena comprobarlo, ya que no es algo obvio a primera vista.

Si has puesto en práctica todo lo mencionado hasta el momento y sigues sin ver encendidos los LED de estado de los componentes, es posible que la fuente de alimentación esté defectuosa.

Si dispones de una fuente de alimentación de repuesto que funciona correctamente, enchufa el cable de la CPU y el cable de la placa base de 24 pines desde la nueva fuente de alimentación para ver si consigue suministrar alimentación correctamente a la placa base. Si lo hace, es que tu anterior fuente de alimentación presentaba algún tipo de problema, y puedes ponerte en contacto con el fabricante de la unidad defectuosa para conocer los próximos pasos a implementar.

Paso 3: códigos POST, placas base y pruebas de hardware

Es posible que a pesar de que el sistema reciba correctamente alimentación, basándonos en lo indicado por las luces del hardware interno, el equipo continúe sin poder encenderse correctamente. Si el sistema sigue sin reaccionar al pulsar el botón de encendido de la carcasa, o si se enciende durante un segundo y luego se apaga de nuevo, sigue los pasos a continuación.

Códigos POST y sonoros

Aunque puede ser difícil identificar por qué el PC no arranca, el equipo cuenta con pruebas integradas que pueden ser de gran ayuda. Los códigos POST (pruebas automáticas de encendido) y los códigos sonoros son señales visuales y de audio que el fabricante de la placa base utiliza para comunicar los resultados de las pruebas de hardware internas. Estas señales pueden ser muy útiles a la hora de determinar los problemas de hardware que pueden evitar que tu PC se encienda correctamente.

Los códigos POST generalmente consisten en dos números que indican en qué punto el sistema ha detectado un problema de hardware durante el proceso de arranque, y esto a menudo puede ayudar a identificar el origen del problema. Por ejemplo, si el código POST indica un error de inicialización de la memoria, sabrás que debes comenzar por la resolución de problemas en la memoria RAM. Muchas placas base tienen una pantalla hexadecimal que mostrará el código y proporcionará información sobre dónde iniciar el proceso de diagnóstico. Si la placa base no cuenta con una pantalla incorporada, puedes tratar de conseguir una tarjeta de prueba de POST que se instala en una ranura PCIe y te mostrará ese código.

Los códigos sonoros son el equivalente auditivo de los códigos POST. Cuando el PC se enciende, suponiendo que funciona, normalmente escuchas una serie de pitidos. Estas señales de audio tienen la misma función de diagnóstico que los códigos POST. Así, por ejemplo, tres pitidos podrían significar que no se detecta la tarjeta de video, de este modo, podría ser útil empezar por restablecer la GPU.

Aunque estos indicadores pueden ser útiles, cada fabricante de placas base utiliza un sistema de códigos diferente. Consulta la documentación de la placa base o busca en Internet los códigos que el fabricante de la placa base utiliza para ver si puedes identificar el problema que estás experimentando.

Actualizaciones del BIOS de la placa base

Si no has logrado obtener ningún código POST, a pesar de haber seguido los pasos mencionados, merecería la pena comprobar si el BIOS de la placa base está actualizado.

Normalmente puedes actualizar el BIOS de la placa base a la versión más reciente, incluso si el PC no logra completar ninguna prueba automática de encendido. El proceso puede variar en función del fabricante de la placa base, así pues, consulta la documentación de la placa o consulta en Internet para comprobar que cuentas con la versión más reciente del BIOS para tu sistema.

Probablemente esto no se aplica si el equipo estaba funcionando correctamente y de repente se ha parado, o si estás utilizando un sistema previamente compilado, pero si estás construyendo tu propio PC y este no arranca, y especialmente si estás utilizando una placa base antigua, comprueba que estés usando el BIOS más reciente.

Paso 4: botón de encendido

Si el PC no se enciende pero sí lo hace la placa base, un posible culpable podría ser el botón de encendido de la propia carcasa o los cables que conectan dicho botón a la placa.

Comprueba si la placa base dispone de un botón de encendido integrado. No todas lo tienen. Consulta el manual de la placa base si no estás seguro o si tienes problemas para localizarlo. Al pulsar este botón de encendido se encenderá el sistema, al igual que lo haría con un botón de alimentación con cable. Si esto funciona, sabrás que el problema reside en la carcasa.

Si la placa base no dispone de un botón de alimentación integrado, puedes utilizar un destornillador para arrancar el sistema.

A continuación te explicamos cómo hacerlo:

  • Busca los dos cabezales del interruptor de alimentación de la placa base. Estos pequeños cabezales se suelen denominar algo así como PWR_SW, con símbolos + y -. Si el botón de encendido de la carcasa ya está conectado a estos cabezales, tendrás que retirar los cables. Consulta el manual de la placa base si tienes problemas para localizar los cabezales del interruptor de alimentación, ya que en ocasiones el etiquetado puede ser difícil de visualizar a simple vista.
  • Asegúrate de que los cables de alimentación de la CPU de 4/8 y los de la placa base de 24 pines estén conectados y de que la fuente de alimentación esté encendida y suministrando energía.
  • Toca ligeramente con un destornillador de metal los pines del cabezal del interruptor de alimentación y el sistema se encenderá si todo está correctamente conectado. Este proceso lleva a cabo la misma acción que si se pulsa el botón de encendido de la carcasa cuando está correctamente conectado, o que si se usa el botón de encendido integrado en la placa base.

Si el sistema se enciende cuando se utiliza el botón de alimentación integrado, o cuando se arrancan los cabezales con un destornillador, podría ser que la carcasa sea el problema. Si la carcasa cuenta con un botón de restablecimiento, verás que este está conectado por cable a los cabezales del interruptor de restablecimiento cerca de los cabezales del botón de encendido. Intenta sustituir los cables que conectan con los cabezales del botón de encendido por los del botón de restablecimiento. Estos funcionan de la misma forma, y si el problema es el botón de encendido de la carcasa, el conectar el botón de restablecimiento a los cabezales del interruptor de alimentación podría solventar temporalmente esta situación.

Por supuesto, tendrás que pulsar el botón de restablecimiento en vez del botón de alimentación para encender el ordenador, lo que te serviría como solución temporal. Ponte en contacto con el fabricante de la carcasa para obtener una solución más a largo plazo.

Paso 5: prueba de los componentes

Si el ordenador sigue sin encenderse, podría ser el momento de empezar a comprobar cada pieza de hardware de forma individual. Esto consiste en algo distinto a probar todos los cables de alimentación, como ya hemos hecho anteriormente. Este proceso nos ha permitido descartar cables defectuosos de la fuente de alimentación. Ahora, vamos a comprobar las conexiones a la placa base y a asegurarnos de que todo el hardware está correctamente conectado al resto del sistema.

Comienza por desconectar la GPU, desconecta las unidades de almacenamiento y desenchufa todos los elementos de la E/S, retirando todos los módulos de RAM menos uno de la primera ranura de memoria RAM de la placa base.

Deberás comprobar que la fuente de alimentación esté alimentando correctamente la placa base y la CPU, en caso contrario, deberías retirar del sistema cualquier hardware que sea esencial.

Si el PC se enciende con esta configuración sencilla, añade un elemento de hardware, prueba y, a continuación, disminuye la potencia. Recuerda cambiar también los módulo de memoria RAM al menos una vez, ya que podría ser que el que estés utilizando sea el culpable del problema.

Continúa este proceso hasta que el sistema no arranque, y esto nos indicará dónde reside el problema. Si el equipo continúa realizando pruebas automáticas de encendido con todos los componentes excepto con el hardware defectuoso, habrás confirmado el problema y puedes empezar o bien a resolver los problemas de hardware o pensar en llevar a cabo una actualización.

Pruebas de continuidad

Si has seguido los pasos de resolución de problemas anteriores y aún no has logrado determinar el problema, es muy posible que se trate de una placa base defectuosa, o bien la fuente de alimentación o un problema relacionado con la CPU.

Descartar completamente alguno de los problemas de hardware mencionados entra dentro del propio flujo de trabajo de resolución de problemas. Si tienes la suerte de contar con piezas de repuesto, ahora es el momento de usarlas para retirar los componentes previamente instalados y ver si esto ayuda. La prueba de una placa base diferente puede ser un poco más difícil, puesto que tendrás que reinstalar la CPU y el ventilador (suponiendo que sean compatibles), pero contar con hardware de repuesto es la forma más fácil de poder solucionarlo.

Si ha llegado el momento de actualizar, hay un gran número de recursos a tu disposición que pueden ayudarte a encontrar tu próximo PC para videojuegos.

Información sobre productos y rendimiento

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