¿Qué es lo que provoca cuellos de botella en mi PC?

Asegurarte de que tu hardware está correctamente equilibrado puede evitar un cuello de botella en el rendimiento de tu ordenador y dar lugar a una mejor experiencia de usuario.1 2 3

La construcción de un PC de calidad para videojuegos no depende solo de comprar la CPU o la GPU más cara del mercado. Una instalación de hardware de carácter integral y equilibrado es el factor decisivo para que la experiencia de usuario sea la ideal.

Un PC "equilibrado" es aquel en el cual el hardware está equipado para las cargas de trabajo que debe gestionar el equipo, por ejemplo, los videojuegos, y debe estar especialmente diseñado para evitar los "cuellos de botella". Con un PC debidamente equilibrado, los componentes lograrán alcanzar el nivel de rendimiento para el cual fueron diseñados, sin que ninguno de los componentes, o su conjunto, se infrautilice desproporcionadamente o se realice del mismo un uso abusivo. Esto nos proporcionará una mejor experiencia de videojuegos y, por tanto, una mejor experiencia de usuario en general.

Todos los ordenadores deberían estar debidamente equilibrados, si bien, nos centraremos principalmente en el hardware de un sistema diseñado para los videojuegos. Muchas de las recomendaciones se aplicarán al resto de sistemas también.

¿En qué consiste un cuello de botella en un PC?

En el contexto de un PC, un cuello de botella hace referencia a un componente que limita el potencial del resto del hardware, debido a las diferencias en las capacidades máximas de ambos componentes.

Un cuello de botella no está necesariamente provocado por la calidad o la antigüedad de los componentes, sino por su rendimiento. Los cuellos de botella no se limitan únicamente a los sistemas de gama alta, puesto que el equilibrio es un factor igualmente importante en sistemas con un hardware más básico.

Desequilibrios en la acción

Los cuellos de botella no ocurren en exclusiva en la CPU y la GPU, pero la interacción entre ambos componentes ilustra a la perfección cómo puede afectar un cuello de botella a un sistema. Analizar esta interacción puede proporcionar una gran cantidad de información acerca de cómo funcionan los cuellos de botella y por qué es preferible contar con un hardware equilibrado.

La unidad central de procesamiento (CPU) es la responsable del cálculo de operaciones como la física, el audio, netcode, los datos de posición y muchos otros sistemas en los juegos para PC más modernos. También envía instrucciones de representación a la unidad de procesamiento gráfico o GPU.

Estas instrucciones de la CPU contienen todo lo que necesita la GPU para saber qué representar, incluidos los sombreadores, las texturas y otros datos visuales. A continuación, se ejecutan por la GPU, dando como resultado la imagen que aparece en pantalla. Si la GPU representa estas instrucciones más rápido que la CPU pueda proporcionarlas, la GPU permanecerá inactiva hasta que esté listo el siguiente conjunto de instrucciones.

Esto significa que la GPU no estará funcionando al máximo rendimiento, lo cual puede dar lugar a la representación de un menor número de fotogramas por segundo. Aquí es cuando se produce entonces el cuello de botella, cuando el nivel de rendimiento de la GPU se ve restringido por las limitaciones de la CPU.

Lo mismo puede suceder a la inversa. Si una CPU potente envía instrucciones a la GPU más rápido que la GPU pueda representarlas, el máximo esfuerzo computacional de la CPU se verá limitado por las velocidades más lentas de la GPU. El sistema funciona mejor con una CPU y una GPU que estén más equilibradas en cuanto a capacidad de rendimiento.

Ten en cuenta que casi cualquier hardware puede contribuir a provocar un cuello de botella, no solo la CPU y la GPU. Lo ideal sería que el hardware del sistema funcionara alcanzando en la mayoría de los casos el máximo rendimiento posible, y que un eslabón de la cadena de hardware no tuviera una repercusión perjudicial en el resto de eslabones.

Un sistema equilibrado

Cuando se planifica una nueva construcción, debes tener en cuenta no solamente el tipo de juegos a los que vas a jugar y sus requisitos de hardware, sino que también deberás saber cómo puede afectar cada componente de hardware a los demás.

CPU

Aunque los juegos se optimizan de formas muy diferentes, y algunos son más dependientes de la CPU que otros, un procesador de alto rendimiento es esencial para disfrutar de una experiencia de videojuegos óptima, y es el mejor punto de partida cuando se planifica una nueva construcción. Los requisitos de CPU de alguien que realiza el lanzamiento de una complicada nave espacial en Kerbal Space Program mientras hace streaming por Twitch, no serán los mismos que en aquellos casos en los que se juega ocasionalmente a League of Legends, así pues debes pensar en qué situación se adapta mejor a tu forma de uso del PC.

Después de elegir la CPU adecuada para tu sistema, te tocará pensar en la GPU con la que tienes previsto emparejarla con el fin de lograr una construcción equilibrada.

GPU

Al igual que con la CPU, elegir la GPU adecuada dependerá de los juegos a los que juegues y cómo tengas pensado utilizar el sistema.

La mayoría de los juegos de PC proporcionan una amplia gama de opciones de gráficos que te permiten personalizar tu experiencia. Esto significa que a menudo podrás experimentar juegos más recientes con una GPU más antigua o de nivel más básico, si bien, puede que se presenten ciertos problemas de rendimiento, así como un determinado impacto en el aspecto general y la experiencia.

Si una resolución más alta es la prioridad, una GPU de gama alta sea probablemente la opción que mejor se adapte a tus necesidades. Si una experiencia de videojuegos a 1080p es suficiente para ti, tus opciones aumentan considerablemente.

A fin de garantizar un equilibrio en la construcción, la CPU y la GPU no deberían ser simplemente compatibles, deben ser complementarias. El último procesador Intel® Core™ i3-es una excelente CPU de nivel básico, pero tu sistema no estará correctamente equilibrado si la emparejas con una GPU GeForce* RTX 2080 Ti. De igual forma, el último procesador Intel® Core™ i9 para videojuegos sería una gran elección para una CPU para videojuegos potente, pero si se empareja con una GPU GeForce* GT 1030, el máximo potencial de la CPU estará innecesariamente limitado.

La CPU y la GPU colaboran estrechamente en un PC para videojuegos y, como tal, es mejor no dar prioridad a una en detrimento de la otra. Ambas deberían permitir al resto de componentes funcionar al más alto nivel posible de rendimiento.

RAM.

La RAM no suele ser el motivo que provoque un cuello de botella cuando se juega a los videojuegos, a menos que no dispongas de la suficiente. Para la mayoría de los juegos recientes, 8 GB de RAM son un buen punto de partida, aunque una RAM de 16 GB se está convirtiendo en el estándar a adoptar. También depende de cómo se utilice el ordenador; si solamente juegas a un juego, necesitarás menos memoria RAM que si también estás conversando en Discord o haciendo streaming de vídeo mientras juegas.

Generalmente, cuando se trata de videojuegos, la velocidad es menos importante que la cantidad. De nuevo, la idea es el equilibrio, por lo que 16 GB de RAM muy lenta no es lo ideal. No obstante, en la medida en que compres una memoria reciente, 16 GB de RAM DDR4 es generalmente preferible a 8 GB de DDR4 con una velocidad ligeramente superior.

Ten en cuenta también las ventajas de una arquitectura de doble canal a la hora de seleccionar la memoria. Si tu placa base es compatible con una arquitectura de doble canal, podrían producirse aumentos de rendimiento en función de las ranuras DIMM que utilices. En este caso, dos memorias RAM de 8 GB cada una instalada en los canales adecuados podrían ser preferibles a una única memoria de 16 GB.

Asegúrate de que la placa base es compatible con la velocidad de la RAM que estás pensando en comprar, así como con la capacidad. Esto no debería ser un problema con las placas base y las RAM más modernas, pero cuando se trabaja con velocidades más altas y mayores capacidades, o si usas una placa base más antigua, merece la pena comprobarlo dos veces para confirmar la compatibilidad.

SSD/HDD

El almacenamiento puede provocar cuellos de botella que afecten al rendimiento de los videojuegos, así como a la experiencia de usuario general del sistema. No repercutirá necesariamente en la configuración de los gráficos, pero si estás usando, por ejemplo, una versión más antigua de la unidad de disco duro (HDD), puede que te encuentres con tiempos de carga más largos o interferencias mientras el juego se carga.

La solución más sencilla consiste en actualizar a una unidad de estado sólido (SSD), que permite un acceso a los datos mucho más rápido que un disco duro tradicional. La memoria Intel® Optane™ también puede aumentar la velocidad de acceso al disco duro mediante el almacenamiento en caché de los archivos más comúnmente utilizados del sistema para un acceso más rápido, lo cual puede mejorar el rendimiento incluso si aún no estás listo para sustituir tu HDD.

El almacenamiento afecta al rendimiento general del sistema, además de a los videojuegos. La actualización a una SSD puede acelerar drásticamente los tiempos de carga del PC y mejorar en general la experiencia de usuario. Esta es la razón por la que una solución de almacenamiento de varias unidades consiste en una SSD para tu sistema operativo y los juegos y archivos a los que se accede con más frecuencia y un HDD independiente y de mayor tamaño para los archivos que menos se utilizan.

Pantalla.

La pantalla puede también actuar como un cuello de botella. No podrás sacar el máximo partido al hardware de videojuegos más reciente si no usas una pantalla de 1080p a 60 Hz.

Si buscas una mayor resolución o una frecuencia de fotogramas superior, deberás asegurarte de invertir en una pantalla que puede mostrar correctamente estas características, junto con una equilibrada combinación de CPU y GPU capaz de poder representarlas.

Otro hardware

Aunque la CPU, la GPU, la RAM, el almacenamiento y la pantalla ejercen el mayor impacto sustancial en el rendimiento de los videojuegos, deberás considerar el resto de componentes para contar con una construcción equilibrada. La fuente de alimentación, por ejemplo, podría no influir directamente en la frecuencia de fotogramas, pero una fuente de alimentación no adaptada a los requisitos puede suponer un riesgo para la longevidad del sistema. Del mismo modo, una placa base no afectará a la experiencia de juego, pero puede limitar las opciones de hardware, dificultar las futuras actualizaciones e influir en algunas funciones esenciales para la calidad como la conectividad de red y el sonido.

Cada elemento de hardware debe ser considerado en el contexto de cómo funcionará con el resto de componentes del sistema, con una experiencia más equilibrada al igual que el concepto que vincula todos los elementos.

Equilibrar tu construcción

Una de las ventajas de los PC preconstruidos es que normalmente están diseñados para ser equilibrados. Si vas a construir o a actualizar tu propio sistema, desearás comprar hardware que no solo sea compatible sino que también sea complementario desde el punto de vista del rendimiento.

Considera la mejor forma de distribuir tu presupuesto. Aunque desees contar con componentes de la máxima calidad, también para ti es primordial dar prioridad a tus necesidades. Por ejemplo, si deseas disfrutar de una mayor resolución, la asignación de tu presupuesto para dar cabida a una pantalla de mayor resolución y una tarjeta gráfica de gama alta sería lo ideal. O, si por ejemplo, te apasionan los juegos de tirador de ritmo rápido como Call of Duty*: Modern Warfare u Overwatch, deberás dar prioridad a una mayor frecuencia de fotogramas con la CPU para videojuegos adecuada y una pantalla con una mayor frecuencia de actualización.

Al construir tu PC, ten en cuenta que siempre se podrá actualizar más adelante. Es preferible contar con una construcción más equilibrada que puedas actualizar más adelante, en lugar de con un componente muy potente en un sistema que se quede obsoleto.

Una construcción equilibrada va mucho más allá de garantizar una mejor experiencia de videojuegos. Se trata de dar forma a un sistema que funcionará de la mejor forma, independientemente de cómo lo uses. Ya sea para jugar o crear, dar prioridad a un hardware equilibrado te proporcionará una mejor experiencia en todos los sentidos.

Información sobre productos y rendimiento

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Las características y ventajas de las tecnologías Intel® dependen de la configuración del sistema y puede que requieran la activación de hardware, software o servicios. El rendimiento variará en función de la configuración del sistema. Ningún producto o componente es completamente seguro. Consulte con el vendedor o fabricante de su sistema o visite https://www.intel.es/ para obtener más información.

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