Cómo hacer overclocking de tu procesador Intel® Core™ sin bloqueo

Hacerle overclocking a una CPU no tiene que ser complicado. Cubrimos los fundamentos de cómo funciona el overclocking, por qué es posible que quieras hacerlo, y las mejores prácticas para lograr un overclock estable.1 2 3 4

El overclocking de tu CPU es una gran manera de extraer aún más rendimiento del hardware. El proceso puede parecer complejo, pero los fundamentos de cómo hacer overclock son realmente bastante sencillos. Cubriremos los fundamentos del overclocking, cómo funciona, y algunas maneras en las que puedas hacerlo tú mismo de forma segura.

Proporcionamos instrucciones detalladas sobre dos métodos de overclocking populares. El primero y más fácil consiste en utilizar Intel® Extreme Tuning Utility (Intel® XTU). Este software todo en uno hace la mayoría del trabajo pesado por ti, y permite un proceso de overclocking simplificado que sea perfecto para novatos.

Si buscas un enfoque más manual y personalizable, puedes leer cómo lograr un overclock manual utilizando la BIOS aquí. También puedes aprender a utilizar el software de overclocking Intel® Performance Maximizer (Intel® PM) para completar este proceso automáticamente si tienes un procesador Intel® Core™ de la generación más reciente.

De lo contrario, empezaremos por lo básico y te guiaremos por lo que necesitas saber para empezar a hacer overclocking en tu CPU.

La alteración de la frecuencia o del voltaje de reloj puede anular cualquier garantía de producto y reducir la estabilidad,el rendimiento y la vida del procesador y de otros componentes.

Fundamentos de la CPU

La CPU (Central Processing Unit) es el cerebro de tu PC. Se trata de un hardware complejo y potente, diseñado para ejecutar el gran número de cálculos por segundo que ayudan a potenciar la experiencia de PC moderna.

La velocidad informática de un procesador está fuertemente afectada por su reloj de frecuencia operativa, también conocida como frecuencia del reloj CPU, frecuencia CPU o velocidad de reloj. Cuanto más alta sea esta frecuencia, más rápido podrá realizar tu procesador el gran volumen de cálculos que tu sistema requiere para operar correctamente.

Aspectos básicos del overclocking

Para hacerle overclock a un procesador, el usuario aumenta intencionadamente la frecuencia de operación de la CPU por encima de las especificaciones originales. Debido a que la frecuencia del procesador afecta fuertemente a la velocidad informática efectiva de la CPU, el objetivo último es aumentar la frecuencia de la CPU para lograr un rendimiento más rápido.

La frecuencia de la CPU está determinada por tres factores:

  1. BCLK o velocidad de reloj base. Esta es la frecuencia base de tu CPU, normalmente medida en GHz.
  2. Multiplicadores o «multiplicadores de núcleos». Hay un único multiplicador por cada núcleo de la CPU. Estos multiplicadores se aplican a la frecuencia del reloj base, y el resultado es la frecuencia del núcleo, comúnmente medida en GHz.
  3. Vcore o voltaje de núcleo. Este es el voltaje de entrada principal del procesador. Para obtener frecuencias de CPU estables más altas, es necesario tener niveles de voltaje más altos, porque las velocidades más rápidas requieren más potencia. Un voltaje de núcleo mayor también produce una mayor salida de calor y un mayor consumo de energía por parte de la CPU.

En pocas palabras: BCLK x Multiplicadores = Frecuencia del núcleo de la CPU.

Ejemplo: 100 MHz (BCLK) x 44 (Multiplicador de núcleo) = 4400 MHz = 4,4 GHz. Este número, en GHz, es el número que más probablemente encontraras al ver las especificaciones básicas de velocidad de la CPU.

Para aumentar la frecuencia de la CPU durante un overclock, elevaremos los multiplicadores +1, añadiendo sistemáticamente 100 MHz a la frecuencia de nuestro procesador poco a poco, y probando el correcto funcionamiento y la estabilidad. Seguiremos ese proceso hasta alcanzar los límites de lo posible con el hardware.

Además de ajustar las frecuencias, el proceso de overclocking puede requerir que eleves voltajes seleccionados, y ajustes otras opciones de rendimiento en el sistema para mantener la estabilidad a altas frecuencias.

El hardware que necesitas para hacer overclock

Ahora que hemos cubierto lo básico, exploremos el hardware que necesitarás para intentar hacer overclock.

Es importante que uses una solución de refrigeración adecuada al intentar hacer overclock en tu CPU. Velocidades y voltajes mayores significan más calor generado por la CPU, lo que significa que es necesario una solución de refrigeración más eficiente para que la CPU opere con seguridad. Un refrigerador de CPU es crítico al intentar hacer overclock.

También necesitarás una CPU con K o X al final del nombre, como el procesador Intel® Core™ i9-9900K. El sufijo de las series K y X designa que los multiplicadores de frecuencia en la unidad no están bloqueados, permitiendo el overclocking. Para obtener más información sobre los nombres y las designaciones de procesadores Intel®, echa un vistazo a esta lista de nombres de CPU.

También necesitarás una placa base que permita hacer overclocking. Hay una gran variedad de fabricantes para elegir, pero querrás buscar una placa base de la serie Z, como un Z390, o de la serie X, como una placa base X299, dependiendo de tu CPU. Estos chipsets tienen compatibilidad para overclocking integrada y otras características que pueden seguir mejorando tu experiencia.

Para adaptarse a varias especificaciones de mercado, es posible que dos placas base Z idénticas con chipset no tengan las mismas características. Asegúrate de elegir la placa que se adapte bien a ti. Puedes aprender más sobre cómo elegir una placa base aquí.

Estableciendo el rendimiento de base

Ahora que tienes el hardware, incluyendo la CPU correcta, la placa base y la solución de refrigeración, podemos comenzar el proceso de overclocking.

El primer paso es medir el rendimiento actual de tu sistema en la configuración de fábrica (por defecto). Es importante hacer esto antes de realizar cambios. Esto te permitirá identificar fácilmente cualquier problema y seguir cualquier cambio en el rendimiento.

Para establecer una línea de referencia, se recomienda utilizar software de análisis. Estas herramientas de software estiman el rendimiento informático efectivo de su sistema y te permiten realizar un seguimiento de cualquier mejora. Otras herramientas ayudarán a monitorizar métricas vitales como la frecuencia del reloj de la CPU, el voltaje y las temperaturas en varias etapas del proceso.

La idea detrás de este análisis de sistema inicial es verificar que todo funciona correctamente en un estado pre-overclock, y establecer una base de referencia para cuantificar el impacto en el rendimiento del overclocking. Esto proporcionará información sobre el rendimiento del sistema y la eficacia de su solución de refrigeración.

Consejo: no hay ninguna razón para hacer overclocking en un sistema que ya se esté sobrecalentando. Empieza todas las sesiones de overclocking evaluando el rendimiento inicial de tu ordenador.

Ten en cuenta que una CPU que se está sobrecalentando se protegerá automáticamente y se acelerará para reducir la salida de calor. Esto producirá una caída del rendimiento informático y puede afectar a los resultados de referencia. Consulta esta sección para obtener más información sobre garantías que podrías encontrar.

Aquí hay algunos factores importantes que supervisar al ejecutar tu primera prueba:

  • Voltaje de la CPU (Vcore): ¿Qué es el voltaje de la CPU durante las pruebas de referencia? Consulta los valores de Vcore bajo carga, en lugar de en estado de inactividad, ya que la placa base puede reducir este valor automáticamente para reducir el consumo de energía en estado de inactividad.
  • Temperatura de la CPU: ¿Cuál es la temperatura máxima alcanzada en todos los núcleos de la CPU (temperatura de paquete) durante una prueba de estrés? Y también, ¿cuál es la temperatura del núcleo más caliente? Recuerda, pues, tener en cuenta la temperatura ambiente durante esta fase, ya que puede afectar las lecturas y el rendimiento de tu solución de refrigeración.
  • Consumo de energía del sistema: ¿Cuál es el consumo máximo de energía del sistema?
  • Análisis de rendimiento: ¿Cuál fue la puntuación final de tu punto de referencia?

Notas importantes:

  1. El overclocking implica realizar un seguimiento de muchos números diferentes. Si tienes problemas recordando estas medidas, sigue un seguimiento de todos los números en una hoja de cálculo simple, o confía en la tecnología anticuada y escríbelos en un trozo de papel.
  2. Para obtener un marcador de referencia más específico con ciertos análisis de rendimiento, es posible que tengas que ejecutarlos múltiples veces y calcular un resultado promedio.
  3. Variaciones grandes entre lecturas de temperatura del núcleo de la CPU pueden indicar problemas de montaje más fríos o una aplicación incorrecta de pasta térmica.

Iniciando el overclock

Ahora que tienes un marco de referencia, es hora de empezar realmente con el overclocking. Aquí se recomienda un enfoque gradual. Te interesa hacer cambios pequeños, y luego probar antes de continuar. Esto te permitirá rectificar rápidamente cualquier problema que puedas encontrar, ya que podrás identificar fácilmente el cambio que causó el problema.

Overclocking por primera vez

Como ya se ha mencionado, hay múltiples formas de emprender el proceso de overclocking paso a paso. Recomendamos empezar con Intel® XTU, ya que proporciona todas las herramientas que necesitas para marcar de referencia, modificar ajustes y probar la estabilidad de sistema.

Si quieres un mayor nivel de control sobre rendimiento y configuraciones, también puedes hacer overclock en tu CPU desde la BIOS de tu ordenador, aunque se recomienda a usuarios más avanzados. Debido a que la BIOS y las configuraciones de hardware varían, el proceso paso a paso puede ser diferente en función de tu sistema.

De cualquier forma, lo mejor es empezar ajustando los multiplicadores del núcleo de tu CPU para aumentar la frecuencia de destino. Es probable que observe que algunos están configurados inicialmente más altos que otros. Establece todos los núcleos disponibles al mismo valor. Aquí usamos -2 para configurar todos los núcleos a 4,2 GHz.

La idea es poner todos los núcleos de la CPU a la misma velocidad para garantizar que ejecutamos con la frecuencia configurada en todos los núcleos de la CPU.

Una vez que hayas ajustado los tiempos de la CPU y hecho los ajustes de voltaje apropiados, ya sea con Intel® XTU o con tu BIOS, aplica esos cambios y reinicia tu sistema.

Después de intentar un overclock

Después de realizar cambios en la configuración de su sistema, aplicar la configuración y volver a iniciar su sistema, te encontrarás con una de estas dos situaciones:

  1. Tu sistema es estable, y te gustaría seguir haciendo overclocking para lograr un mejor rendimiento. En este caso, repita el proceso de aumentar el multiplicador de la CPU en un +1. Aplica los nuevos ajustes, reinicia y procede a la sección «Medición de las ganancias de rendimiento».
  2. Tu sistema no es estable, lo que significa que se bloquea o se congela al reiniciar el sistema.

Si tu sistema no es estable, tienes un par de opciones. La primera es aumentar su Vcore para compensar el aumento de la frecuencia, lo que puede ayudar a estabilizarlo.

Al elevar el voltaje del núcleo de la CPU ten en cuenta que cualquier potencia adicional que se suministre a la CPU influirá en la temperatura que alcanza. Es importante encontrar el voltaje estable más bajo en todas las situaciones, por lo que aumenta el voltaje solo de forma incremental, a +0,05 V cada vez, y aplica y prueba hasta que encuentres una combinación de ajustes que funcionen.

Otra opción es reducir la frecuencia reduciendo el valor de multiplicador hasta que tu sistema sea estable. Esta podría ser tu única opción si has alcanzado un límite de voltaje y temperatura.

Importante: Al utilizar métodos de refrigeración tradicionales, como aire o líquido, nunca aumentes el voltaje a más de 1,4 V. Asegúrate de mantener siempre la temperatura máxima de la CPU por debajo de 100°C para cargas de trabajo temporales, y a 80°C o inferior para cargas de trabajo más largas.

Consulta la sección «Gestión del consumo de energía y la temperatura» para obtener más detalles sobre los límites de temperatura de la CPU.

Límites de hardware

Al final alcanzarás el límite de tu sistema de frecuencia, voltaje y temperatura. Este límite será diferente para cada sistema.

Una vez alcanzado el umbral superior, tus opciones son las siguientes:

  • Tratar de hacer overclocking en el caché de la CPU. Esto utiliza los mismos principios que anteriores, utilizando el multiplicador de caché de la CPU.
  • Tratar de hacer overclocking a la RAM. La velocidad de memoria puede tener un impacto considerable en el rendimiento. Puedes leer más sobre cómo hacer overclock a la RAM aquí.
  • Actualizar a una solución de refrigeración mejor.
  • Examina si las salvaguardias están obstaculizando tu rendimiento, y decide si te sientes lo suficientemente confiado como para ajustarlo. Puedes leer más sobre las salvaguardas a continuación.

Una vez que hayas aplicado los cambios y tu sistema se reinicie con éxito, es hora de ver qué ha cambiado y de verificar la estabilidad y el rendimiento.

Medir las ganancias de rendimiento

La medición eficaz del rendimiento es la piedra angular de cualquier overclocking exitoso. Es la única forma de medir las ganancias de rendimiento.

Anteriormente obtuviste la métrica de rendimiento basal ejecutando una prueba de referencia. Ahora es el momento de realizar la misma prueba de nuevo y comparar las puntuaciones.

El overclocking es un proceso iterativo. Si este es el primer intento, es posible que la ganancia de rendimiento aún no alcance tu objetivo. Esto es normal. Con cada modificación sucesiva del rendimiento, te aproximarás gradualmente a tus objetivos de rendimiento.

Una vez que hayas ejecutado tu análisis de nuevo y comparado, puedes seguir asegurando la estabilidad o modificando la configuración a fin de mejorar el rendimiento.

Consejo: los ajustes de voltaje son una parte importante del overclocking, pero utilizar demasiado o demasiado poco puede causar inestabilidad. Considera cambiarlo en pequeños incrementos (por ejemplo, +25-50 mV en un rango de 1,1 V) para ver cómo reacciona el hardware. Toma nota de la temperatura después de cualquier cambio de voltaje.

Consumo de energía y calor

La supervisión del consumo de energía y el calor son partes críticas del proceso de overclocking. En esta etapa, tu solución de refrigeración desempeñará un importante papel en la consecución de un overclock con éxito.

Ten en cuenta el límite de temperatura superior de la CPU, también. Para averiguar la temperatura máxima permitida de tu CPU, ve a esta página y busca la «Tjunction» de tu CPU. En el siguiente ejemplo, verás que un procesador Intel® Core™ i7-9700K tiene un límite de temperatura de 100°C. No quieres la CPU a esta temperatura o incluso cerca de ella cuando está trabajando. Durante el funcionamiento normal, lo ideal para la mayoría de las CPU es alrededor o a menos de 80ºC, así que asegúrate de que los resultados de tu overclock se vean reflejados.

Existe un riesgo de que el calor dañe el procesador cuando las temperaturas superan el límite especificado en Tjunction. A pesar de que existen salvaguardias para mitigar el riesgo, siempre quieres encontrar la temperatura más baja posible para cualquier ajuste de rendimiento dado, a fin de garantizar la longevidad de la CPU.

Estabilidad del sistema

Al hacer overclocking, sobrepasas los límites de tu hardware. Como resultado, es posible que tu sistema se vuelva inestable durante este proceso. La inestabilidad del sistema puede manifestarse a través de:

  • Intermitencias
  • Apagados
  • Error de pantalla azul
  • Congelación

Estos problemas significan que te has topado con un desequilibrio en tus ajustes. No temas; es una parte normal del proceso de prueba, ya que tu sistema empuja sus límites. Puedes reiniciar el sistema utilizando el botón de reinicio, o forzar un apagado si el botón de reinicio no responde.

Desde aquí hay tres posibles resultados:

  1. El sistema no se enciende, incluso después de forzar un apagado. En este caso, debes Borrar CMOS, es decir, borrar la configuración de BIOS para restaurar la placa base a la configuración de fábrica y reiniciar el sistema. Si esto no funciona, intenta solucionar el problema con estas estrategias.
  2. El sistema se reinicia. Cuando el sistema se bloquea, aún no había alcanzado el límite máximo de temperatura. En este caso, podemos aumentar ligeramente el Vcore de nuestro procesador y volver a intentarlo. No agregues más voltios de lo necesario, ya que dará lugar a un aumento del calor y a un potencial daño a la CPU.
  3. El sistema se reinicia. Cuando se bloqueó, había alcanzado el límite de temperatura crítico, y las salvaguardias actuaron para proteger a la CPU del sobrecalentamiento. Has alcanzado el límite de la solución de refrigeración de tu sistema. En este caso, se recomienda reducir la frecuencia del reloj operativo del procesador para revertir a un estado más estable dentro de un rango de temperatura aceptable. Para ello, es posible que tengas que reducir el Vcore de la CPU, actualizar a una solución de refrigeración más robusta, o mirar otras configuraciones que puedan dar lugar a un aumento del rendimiento con poco impacto en temperaturas como la caché de la CPU, la frecuencia de memoria, los temporizadores de memoria o las optimizaciones del SO.

El último paso del proceso de overclocking consiste en verificar la estabilidad a largo plazo del sistema. El hecho de que tu sistema se reinicie y no se bloquee de inmediato no significa necesariamente que esté listo para un uso las 24 horas.

Para determinar si el sistema es verdaderamente estable, es necesario realizar pruebas de estrés más largas y de mayor intensidad. Las aplicaciones de software especializado nos permiten comprobar la estabilidad a largo plazo de nuestro sistema bajo una variedad de cargas de trabajo. Dirígete aquí para obtener más información sobre las pruebas de estabilidad y el software para las pruebas de estrés.

Ve a lo seguro

El hardware moderno se diseña normalmente con salvaguardias para proteger el sistema contra posibles daños causados por fluctuaciones de potencia o por exceso de voltaje.

Al hacer overclocking, puedes encontrarte con estas defensas integradas, muchas de las cuales se originan en la fuente de alimentación del sistema. Es posible que puedas inhabilitar o modificar los parámetros de estas salvaguardias, pero esto no se recomienda a menos que tengas mucha confianza en cómo proceder, ya que podrías dañar el hardware.

Aquí hay un resumen rápido de algunas de las salvaguardias que podrías encontrar:

Protección contra sobrecalentamiento (OTP): Esta salvaguardia limita la temperatura de la CPU a un máximo preestablecido. Si la temperatura del sistema es demasiado alta, tu ordenador limitará automáticamente la CPU (reducirá su frecuencia) a fin de volver a alcanzar niveles seguros. Esto dará lugar a una caída del rendimiento de la CPU. Si este limitador térmico no es suficiente para reducir suficientemente las temperaturas, el sistema se apagará automáticamente.

Protección contra sobrecargas (OPP): las placas base están diseñadas para aguantar un cierto nivel de potencia de rendimiento. Si el consumo de energía de tu CPU es demasiado alto, el sistema activará esta salvaguardia. Al igual que la OTP, esto limitará el reloj de tu sistema en un esfuerzo para reducir las temperaturas, y eventualmente apagará el sistema si no tiene éxito.

Protección contra el exceso de corriente (OCP): otra salvaguardia presente en todos los ordenadores. La corriente aumenta en la CPU a medida que aumentan el voltaje y las frecuencias. En ciertas placas base hay una opción para cambiar este valor. (En Intel® XTU se puede hacer desde la configuración «Procesador núcleo ICCMAX». Es probable que tengas la misma opción en la BIOS.)

Protección contra el exceso de voltaje (OVP): se activa cuando el voltaje de entrada de la CPU es demasiado alto.

Protección contra la carencia de voltaje (UVP): es lo contrario a la función de la OVP. Aquí, el sistema se apagará si el voltaje de la CPU es demasiado bajo.

Protección contra cortocircuitos (SCP): se activa cuando la placa base detecta un cortocircuito. Rara vez hay razones para desactivar esta salvaguardia.

Software y herramientas para overclocking.

Para lograr un overclock con éxito, querrás la ayuda de software para simplificar el proceso. El software puede ayudar a modificar los ajustes, los análisis y pruebas, así como a monitorizar y hacer pruebas de estrés en el sistema para garantizar la estabilidad. En la siguiente sección, encontrarás una breve introducción a algunas de las herramientas esenciales y las utilidades de software que componen el kit de herramientas del overclocker.

Esta lista no es exhaustiva, pero proporciona un buen punto de partida.

BIOS

La BIOS (Sistema de entrada y salida básico) es el software que se ejecuta en la placa base. (También se puede llamar la UEFI [Interfaz de firmware extensible unificado] en las placas base más recientes.) Efectivo a un nivel inferior del sistema operativo, la BIOS gestiona la placa base y permite la comunicación con todo el hardware instalado.

La BIOS también es donde puedes ajustar los parámetros de rendimiento de tu hardware, incluyendo la RAM, el almacenamiento y la CPU.

Es importante señalar que la presentación visual de la BIOS varía en función del fabricante de la placa base. Para acceder a la BIOS tendrás que pulsar una tecla concreta, por ejemplo, F2 o Suprimir, justo después de encender tu ordenador y antes de que aparezca la pantalla de carga de Windows. Consulta la documentación de tu placa base para ver instrucciones concretas.

Lea nuestra guía para hacer overclocking en una CPU con la BIOS para saber cómo puedes utilizar la BIOS para establecer una frecuencia específica de reloj de la CPU.

Utilidad Intel® Extreme Tuning Utility (Intel® XTU)

Una herramienta de overclocking excepcionalmente robusta es Intel® XTU. Este software combina algunas de las características más importantes que quieres para hacer overclocking en una sola aplicación.

Intel® XTU detecta y monitoriza el hardware, prueba la estabilidad, ayuda con el overclocking, y puede ejecutar los análisis de rendimiento. El diseño es sencillo y proporciona las funciones esenciales necesarias para usuarios de overclocking intermedio.

Lee nuestra guía completa sobre overclocking con Intel® XTU.

CPU-Z*

La CPU-Z* de CPUID es una aplicación simple y ligera que proporciona información esencial sobre tu procesador, tu placa base y la RAM. Se recomienda para principiantes y para expertos que requieren una solución de supervisión directa.

Core Temp

Core Temp es otra herramienta de monitoreo útil diseñada para monitorizar las temperaturas individuales de núcleos. También muestra el consumo de energía en tiempo real de tu CPU.

RealBench*

RealBench* es una utilidad de análisis de rendimiento creada por ASUS diseñada para simular entornos de alta carga de trabajo como la edición de fotos, la codificación de vídeo, la multitarea con AVX y mucho más.

3DMark*

3DMark* de UL Benchmark es una utilidad de análisis de rendimiento que incluye dos pruebas de procesadores y cargas de trabajo combinadas de la CPU y la GPU. 3DMark es una buena aplicación de análisis para medir el rendimiento general de un ordenador, especialmente para las cargas de trabajo de videojuegos.

Detalles finales

Ahora que tienes una idea de cómo hacer overclock, estás listo para sacar el máximo partido a tu CPU.

Aquí hay unos principios clave que tener en cuenta al hacer overclocking:

  1. No tengas prisa. Cambia la configuración de una en una y haz pruebas antes de continuar.
  2. Mantén un ojo siempre a la temperatura de la CPU, y trata de mantenerla lo más bajo posible preservando la estabilidad.
  3. Nunca utilices más voltaje de CPU (Vcore) del necesario.
  4. No modifiques los ajustes ni las salvaguardias que no entiendas.

Teniendo en cuenta estos cuatro principios, tu experiencia en el overclocking debería ser divertida, segura y beneficiosa. ¡Disfruta de esa velocidad de reloj más rápida!

Información sobre productos y rendimiento

1Las tecnologías Intel® pueden requerir hardware activado, software, o servicio de activación. Sus costes y resultados pueden variar.
2La alteración de la frecuencia o del voltaje de reloj puede anular cualquier garantía de producto y reducir la estabilidad,el rendimiento y la vida del procesador y de otros componentes. Consulta con los fabricantes del sistema y de los componentes para más información.
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El software y las cargas de trabajo utilizadas en las pruebas de rendimiento han sido optimizados para el rendimiento solamente en microprocesadores Intel®. Las pruebas de rendimiento, como SYSmark* y MobileMark*, se han medido utilizando sistemas, componentes, software, operaciones y funciones informáticas específicas. Cualquier cambio realizado en cualquiera de estos factores puede hacer que los resultados varíen. Es conveniente consultar otras fuentes de información y pruebas de rendimiento que le ayudarán a evaluar a fondo sus posibles compras, incluyendo el rendimiento de un producto concreto en combinación con otros. Para más información, visite www.intel.es/benchmarks.

4Intel, el logotipo Intel y otras marcas Intel son marcas comerciales de Intel Corporation o de sus filiales.