¿Qué elegir? ¿Portátil para juegos u ordenador de sobremesa?

Entonces ¿es mejor comprar un portátil o un ordenador de sobremesa? Esta es una gran decisión que, en última instancia, determinará qué puedes y qué no puedes hacer con tu nuevo ordenador. En este artículo repasamos las ventajas de ambos para que puedas decidir lo que más te conviene.1. 2

A la hora de elegir entre un portátil y un equipo de sobremesa para jugar, hay algunos factores importantes a tener en cuenta. Mientras que un portátil de gaming es más pequeño y se puede transportar, un equipo de sobremesa es más grande y más personalizable. Ambos son excelentes opciones, pero también tienen sus fortalezas y debilidades.

¿Qué tamaño será capaz de transmitir la experiencia de un ordenador de sobremesa? Echemos un vistazo a los distintos usos y características de cada uno.

Rendimiento

Aunque parezca lo contrario, cuando compras un ordenador, el rendimiento no debería ser el factor más importante de tu decisión. Si bien los portátiles tenían la reputación de ser poco potentes en comparación con sus homólogos de sobremesa, esto ya no es siempre así.

Los portátiles modernos pueden ser increíblemente eficientes y potentes. Aunque los ordenadores de sobremesa pueden seguir teniendo un rendimiento superior en lo que se refiere a componentes de alta gama y consideraciones térmicas, la diferencia es mucho menos pronunciada de lo que solía ser.

El rendimiento se puede comparar en gran medida, así que veamos otros factores que deberías tener en cuenta. 

Portabilidad.

Al comparar un portátil para juegos con un ordenador de sobremesa, la primera pregunta que debes hacerte es si prefieres un ordenador que puedas usar en cualquier sitio o uno más grande y pesado pero que ofrezca más puertos y opciones de personalización.

Portátil

La principal fortaleza de un portátil es la portabilidad. Con el portátil adecuado, tendrás la posibilidad de hacer más cosas de las que serías capaz de hacer con un equipo de sobremesa, casi en cualquier lugar.

Si eres de los que está a menudo lejos de casa, esta flexibilidad puede resultar de un enorme provecho. Los portátiles de ahora son más compactos que nunca, por lo que puedes utilizarlos en lugares a los que no te llevarías normalmente (o al menos no deberías) un equipo de sobremesa, como a bordo de un avión, o a tu cafetería favorita.

Los portátiles para juegos, mientras tanto, suelen disponer de un hardware de alta gama que te permitirá jugar de forma competitiva y AAA donde quiera que estés. 

Los portátiles funcionan con batería e incorporan la pantalla, el teclado y el trackpad, pero con los periféricos adecuados también puedes lograr una experiencia similar a la de los ordenadores de sobremesa. Lo que añadas a tu equipo, como puedan ser bases de carga, ratones, teclados y pantallas de videojuegos externas, pueden aumentar aún más la versatilidad de un portátil, aunque esto supone un coste adicional respecto a lo que adquiriste en un primer momento.

Equipo de sobremesa

Los equipos de sobremesa, por otro lado, son mucho más grandes, y no tan portátiles. Incluso el ordenador de sobremesa más pequeño seguirá necesitando una toma de corriente y un monitor. Aunque a algunos no les importa transportar una torre completa para ocasiones especiales como fiestas LAN, la mayoría de la gente limita su experiencia de sobremesa a un solo lugar.

Los ordenadores de sobremesa también cuentan con un gran número de puertos E/S (capaces de conectar dispositivos externos) que suelen estar disponibles a través de la placa madre, así como de dispositivos de ranura de expansión conectados por medio de PCIe*, como son las tarjetas gráficas independientes. La carcasa también puede incluir más opciones de conectividad, como puertos USB y de audio frontales. Esto se traduce en soporte para múltiples monitores, periféricos no estándar, opciones de conectividad USB adicionales y una estación de trabajo o videojuegos más dinámica y flexible.

Las actualizaciones de hardware

La portabilidad de los portátiles también tiene desventajas; por ejemplo, su tamaño compacto hace difícil instalar actualizaciones. En muchos portátiles el procesador y la tarjeta gráfica están soldados a la placa base o su acceso es extremadamente difícil.  En este sentido, los ordenadores de sobremesa llevan las de ganar, ya que cuentan con componentes internos de fácil acceso. 

Portátil

Debido al diseño compacto de los portátiles, estos son considerablemente más difíciles de actualizar.  Algunos ordenadores portátiles te dejan actualizar su RAM o almacenamiento, pero actualizar la CPU o la GPU casi nunca es una opción viable para el usuario medio. Cuando compres un portátil, considera que usarás más o menos los mismos componentes internos durante todo el tiempo que tengas la máquina.

Equipo de sobremesa

Por otro lado, la mayoría de los ordenadores de sobremesa son fáciles de actualizar. Debido a su diseño modular, sus componentes pueden ser reemplazados con relativa facilidad, y esto te permite actualizar tu hardware según sea necesario. En lugar de comprar una máquina nueva cuando tu PC empieza a mostrar los achaques de la edad, puedes actualizar por fases según sea necesario y mantener tu equipo de sobremesa actualizado con el hardware más actual.

Incluso los ordenadores preconstruidos suelen ser actualizables, aunque siempre deberás confirmar con el fabricante que manipular el sistema no incumplirá los términos de garantía.

Personalización

De la misma manera, el tamaño físico de los ordenadores de sobremesa los abre a más opciones de personalización que los portátiles.

Portátil

Al comprar un portátil normalmente podrás elegir entre una selección de componentes básicos, incluidos el almacenamiento y la RAM, la CPU y la GPU, y a veces la pantalla.

Puede existir cierta flexibilidad en la actualización con el fin de conseguir un rendimiento ajustado, pero generalmente vas a usar el mismo hardware desde la fecha de compra hasta que reemplaces la máquina.

Lo mismo se puede decir del aspecto externo de tu portátil. Si bien es verdad que hoy día existe un catálogo más diverso que nunca, todavía seguirás teniendo que escoger entre diseños ya existentes y una cantidad bastante limitada de opciones de personalización, como estampados personalizados o teclados retroiluminados.

Equipo de sobremesa

En el caso de los ordenadores de sobremesa, la personalización es uno de los mayores atractivos. Dado que puedes intercambiar el hardware muy fácilmente, puedes quedarte exactamente con lo que necesitas y renunciar a lo que no te haga falta. Un ordenador de sobremesa proporciona:

  • Una diversidad de opciones de hardware personalizadas. Tanto si estás buscando hacer overclocking con la CPU 3 y quieres asegurarte de mantener temperaturas óptimas con un bucle de refrigeración líquida personalizado, como si estás más interesado en montar el equipo de sobremesa más pequeño que se pueda conseguir, prácticamente cualquier cosa es posible gracias a que tienes un preciso control sobre qué irá o no incluido en el sistema.
  • Rendimiento muy regulado. El hardware personalizado garantiza que tu ordenador está funcionando al máximo rendimiento. Si se compara con un portátil, el espacio de montaje disponible en un equipo de sobremesa ofrece más espacio para instalar soluciones de refrigeración de calidad. En un equipo de sobremesa, puedes instalar ventiladores, enfriadores de CPU todo en uno (AIO) o complejos bucles de refrigeración personalizados que proporcionan una solución térmica precisa para satisfacer tus demandas específicas de hardware.
  • Más opciones estéticas. También se puede cambiar más el aspecto estético en el caso de los equipos de sobremesa. Esto permite ir mucho más allá del color de tu caja y elegir entre diferentes tamaños, marcas, especificaciones y diseños visuales para cada componente de tu PC. No solo puedes personalizar el rendimiento de la máquina con una cuidadosa selección de hardware y soluciones de refrigeración, sino que también puedes dar rienda suelta a tu creatividad y crear una máquina de aspecto único.

Si al final te decantas por un premontado, seguirás beneficiándote del alto grado de personalización. Algunos proveedores te permiten elegir qué incluir en tu nuevo PC antes de ensamblarlo, lo que se traduce en que tendrás todas las ventajas de un equipo de sobremesa, incluso cuando no lo hayas montado tú.

Comparación en paralelo

Cuando se trata de decidir si comprar un portátil o un equipo de sobremesa para jugar a videojuegos, no hay una respuesta correcta. No hay uno mejor que otro.

Todo se reduce a lo que tú consideres más importante: la portabilidad que te permite un portátil, o las amplias opciones de personalización que te ofrecen los ordenadores de sobremesa, incluida la opción de montar tu propio PC.

Ordenador portátil: ventajas clave
Ordenador de sobremesa: Ventajas clave
Se puede utilizar para videojuegos de gama alta
Se puede utilizar para videojuegos de gama alta
Se puede utilizar dentro o fuera de casa
Normalmente cuenta con más puertos E/S y de más tipos
Una solución adecuada y holística
Diseño modular actualizable

Ordenador portátil: ventajas comerciales clave
Ordenador de sobremesa: ventajas comerciales clave
Opciones de personalización y de actualización de componentes limitadas
No es tan ideal para transportarlo

Información sobre productos y rendimiento

1Intel no controla ni audita los datos de terceros. Debe revisar este contenido, consultar otras fuentes y confirmar si los datos a los que se hace referencia son exactos. Es posible que las tecnologías Intel requieran hardware habilitado, software o activación de servicios
2Ningún producto o componente puede considerarse absolutamente seguro. Sus costes y resultados pueden variar.
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Alterar la frecuencia del reloj o el voltaje puede dañar o reducir la vida útil del procesador y de otros componentes del sistema, así como puede reducir la estabilidad y el rendimiento del sistema. Es posible que no se puedan aplicar las garantías de los productos si el procesador es manipulado fuera de sus especificaciones. Consulte con los fabricantes del sistema y de los componentes para obtener más detalles.