Cómo elegir una CPU para videojuegos

Los procesadores vienen con una gama de características y especificaciones que pueden afectar al rendimiento de los juegos. Te ayudaremos a reducir la lista de candidatos para que puedas encontrar la CPU para juegos que sea perfecta para ti. 1 2

Para sacar el máximo provecho de tu ordenador de sobremesa o portátil, es importante asegurarse de que la CPU está a la altura del desafío.

Aunque las CPU son resistentes y pueden durar años cuidándolas bien, la tecnología para ordenadores evoluciona constantemente. Las CPU para videojuegos más recientes utilizan velocidades de reloj más rápidas, tamaños de caché mayores y más números de hilos, lo que ofrece mejor rendimiento cuando se combinan con hardware moderno.

El ámbito de los videojuegos es uno de los que se benefician de esta evolución. La CPU afecta sustancialmente a muchos aspectos de los juegos más recientes, entre los que se incluyen:

Al final, encontrar el mejor procesador para videojuegos para tu ordenador depende de lo que esperas obtener de tu experiencia de videojuegos y de cómo usas el sistema.
El primer paso es elegir ese sistema.

Paso 1: averigua lo que necesitas en una CPU

Antes de elegir una CPU, piensa en dónde quieres utilizar tu ordenador. ¿Buscas portabilidad, o prefieres una experiencia de sobremesa? (Si necesitas ayuda para decidir, obtén más información sobre portátiles para videojuegos en comparación con equipos de sobremesa para videojuegos).

Después, ten en cuenta cómo vas a usar tu nuevo sistema. En lo que respecta a este artículo, asumiremos que vas a usar tu ordenador para jugar, pero tareas como transmisión, edición de vídeo o aplicaciones profesionales también influyen en tu elección de hardware.

Ten estas consideraciones en cuenta cuando hablemos de cosas como el recuento de núcleos y la velocidad de reloj, que son importantes al comparar las CPU.

Paso 2: aprende cómo funciona la CPU

Una vez que sepas el tipo de sistema en el que jugarás, el siguiente paso es que obtener información básica sobre cómo el procesador afecta al rendimiento del sistema. Saber cómo la velocidad del reloj y el recuento de núcleos afectan a la experiencia de juego te ayudará a asegurarte de que compras una CPU que te permite hacer todo lo que quieras.

Recuento de núcleos de la CPU

Las CPU para videojuegos modernas tienen múltiples núcleos. Cada uno de estos núcleos actúa como un procesador adicional, lo cual permite que la CPU procese simultáneamente múltiples instrucciones.

Muchos videojuegos de ordenador usan múltiples núcleos, pero un número de núcleos más elevado adquiere cada vez más importancia cuando se ejecutan tareas aparte de jugar que requieren un uso intenso de la CPU, como codificar vídeo o utilizar programas complejos para crear contenidos de alto nivel.

Si usas tu CPU no solo para videojuegos —por ejemplo, para transmitir videojuegos mientras juegas— los núcleos adicionales pueden marcar la diferencia. Una CPU con más núcleos puede gestionar cargas de trabajo que a una CPU de un solo núcleo, incluso una con una velocidad de reloj muy alta,le costaría manejar.

Velocidad de reloj de la CPU

La velocidad de reloj de la CPU (también llamada tasa o frecuencia de reloj) es el número de ciclos que puede ejecutar una CPU en un segundo. Es un factor básico pero fundamental para elegir una CPU. Las CPU modernas ejecutan miles de millones de ciclos por segundo, por lo que la velocidad de reloj se mide en gigahercios (GHz). Puedes obtener más información sobre la velocidad de reloj y los ciclos de CPU aquí y aprender cómo estas métricas pueden afectar a tu experiencia de juego.

En términos generales, cuanto más alta es la velocidad de reloj por núcleo, mejor. A la hora de elegir una nueva CPU, busca las velocidades de reloj más altas posible dentro de tu presupuesto, y al mismo tiempo asegúrate de que tenga los núcleos/hilos que necesitas para tus cargas de trabajo.

Paso 3: considera características de la CPU adicionales

Además de las mediciones sencillas como la velocidad de reloj y el número de núcleos, hay otras características que deben tenerse en cuenta al elegir una nueva CPU.

Gráficos integrados

La mayoría de las CPU de Intel® utilizan gráficos integrados, lo que significa que pueden mostrar gráficos en pantalla sin una GPU independiente. Los gráficos integrados pueden ser útiles, especialmente a la hora de resolver potenciales problemas que pueda tener una GPU independiente.

Los gráficos integrados también pueden ser útiles si trabajas con edición o transmisión de vídeo. Por ejemplo, Intel® Quick Sync Video es una característica integrada en las modernas CPU Intel® que codifica y decodifica rápidamente archivos de vídeo, liberando potenciales recursos del sistema para dedicarlos a otras tareas.

Las únicas CPU que no tienen gráficos integrados son las que tienen una designación «F», como el procesador Intel® Core™ i7-9700KF. Estas están diseñadas para usuarios que saben que utilizarán una GPU independiente en su sistema. 

Características específicas de portátiles

Quizá te sorprenda saber que muchos ordenadores portátiles pueden ofrecer el mismo rendimiento de juego que uno de sobremesa. Aunque des prioridad al rendimiento por encima de todo lo demás, los portátiles para videojuegos se construyen para estar a la altura de las exigentes cargas de trabajo de los mismos.

Al seleccionar un portátil para videojuegos, busca una CPU Intel® con la designación H como Intel® Core™ i7-10750H. Estos procesadores están diseñados específicamente para priorizar el consumo de energía y la duración de la batería de ordenadores portátiles.

Overclocking

Otro factor que hay que considerar al elegir una CPU es si quieres hacer overclocking.

El overclocking3 también puede ser una forma útil de aumentar la velocidad de reloj, y herramientas como Intel® Performance Maximizer hacen que sea más fácil que nunca lograr un overclocking estable.

Si quieres optimizar el rendimiento de tu hardware, busca la designación K al final del nombre del procesador, como el procesador Intel® Core™ i7-10700K. Esto indica que la CPU está diseñada para poderle hacer overclocking. Suponiendo que tengas el hardware adecuado, como una solución de refrigeración adecuada y una placa base que admita overclocking, puedes disfrutar de los beneficios de velocidades de reloj más rápidas con una CPU desbloqueada.

Si quieres optimizar el rendimiento de tu hardware, busca la designación K al final del nombre del procesador, como el procesador Intel® Core™ i7-10700K. Esto indica que la CPU está diseñada para poderle hacer overclocking. Suponiendo que tengas el hardware adecuado, como una solución de refrigeración adecuada y una placa base que admita overclocking, puedes disfrutar de los beneficios de velocidades de reloj más rápidas con una CPU desbloqueada.

Paso 4: Encuentra el procesador Intel® Core™ adecuado para ti

Ahora que hemos cubierto los aspectos básicos, determinaremos qué nivel de rendimiento de la CPU es el adecuado para ti.

La marca Intel® Core™ contiene varias CPU con una gama de características y capacidades. Como regla general, cuanto más alto sea el número, más características tendrá la CPU, con más núcleos e hilos, mayores velocidades de reloj y tamaños de caché más elevados. Estos niveles de rendimiento son una forma útil de encontrar el equilibrio de características que buscas.

Aunque hay muchas opciones dentro de cada categoría, las básicas son las siguientes:

  • Intel® Core™ i3, para un rendimiento de nivel básico
  • Intel® Core™ i5, para un rendimiento medio
  • Intel® Core™ i7, para un rendimiento de alto nivel
  • Intel® Core™ i9, para el rendimiento más alto

Por ejemplo, aquí detallamos el número de núcleos y subprocesos de algunos procesadores Intel® Core™ específicos de 10ª generación:

  • Un procesador Intel® Core™ i5-10600K de 10ª generación para equipos de sobremesa tiene:
    • Una frecuencia máxima de hasta 4,80 GHz
    • 6 núcleos y 12 subprocesos.
    • Tecnología Intel® Hyper-Threading (Intel® HT)
  • Un procesador Intel® Core™ i7-10700K de 10ª generación para equipos de sobremesa tiene:
    • Una frecuencia máxima de hasta 4,80 GHz
    • 8 núcleos/16 hilos
    • Tecnología Intel® Hyper-Threading (Intel® HT)
  • Un procesador Intel® Core™ i9-10900K de 10ᵃ generación para equipos de sobremesa tiene:
    • Una frecuencia máxima de hasta 5,30 GHz
    • 10 núcleos y 20 subprocesos
    • Tecnología Intel® Hyper-Threading (Intel® HT)

Empieza seleccionando el segmento del procesador Intel® Core™ que se corresponde con tus necesidades; a continuación, busca características adicionales —como la capacidad de overclocking3 — que son importantes para ti. Consulta esta guía de nombres de CPU de Intel® que señala las numerosas opciones disponibles.

Pero una de las fortalezas del actual mercado de hardware para ordenadores es la gran gama de opciones que te permiten encontrar exactamente el producto que buscas dentro de tus necesidades y presupuesto. La variedad de las CPU disponibles significa que hay un procesador ideal para cualquier sistema, independientemente de cómo pretendas utilizarla.

Paso 5: Consulta los análisis de rendimiento

Aunque esperamos que estos conceptos básicos te ayuden a elegir una CPU, probablemente habrá algunos modelos específicos de CPU que ofrezcan el rendimiento que necesitas dentro de tu presupuesto.

Una de las mejores maneras de poder hilar más fino es buscar parámetros que reflejen cómo crees que vas a utilizar tu ordenador. Por ejemplo, busca un juego específico al que vayas a jugar, junto con el modelo de procesador que estás considerando, y valora las métricas de rendimiento como los FPS para encontrar la CPU para videojuegos que se adapte a tus necesidades y expectativas. También tendrás que considerar otros elementos de hardware, como la GPU y la RAM del sistema, pero este puede ser un buen punto de partida para tu búsqueda de la CPU idónea.

Para obtener más información, echa un vistazo a nuestras guías para entender los análisis de rendimiento de la CPU y, si piensas instalar tu propia CPU, cómo aplicar adecuadamente la pasta térmica.

FAQ

Preguntas más frecuentes

Las capacidades del procesador y del chipset suelen definirlas la generación de la CPU (es decir, la 9ᵃ generación o la 10ᵃ generación). La generación de la CPU puede afectar a las características compatibles, como las opciones de E/S, la conectividad de red y la compatibilidad con el hardware más moderno. Priorizar la generación más reciente de procesadores garantiza que puedas aprovechar todas las últimas características y compatibilidad de hardware en tu sistema. Haz clic aquí para obtener más información sobre la generación de portátiles y equipos de sobremesa para videojuegos más reciente, así como sobre las nuevas tecnologías con las que son compatibles.

La serie X tiene los recuentos de núcleos más altos de la familia Intel® Core™. Estas CPU están diseñadas principalmente para flujos de trabajo de creadores avanzados y es posible que no resulten prácticas para un montaje de videojuegos promedio. La CPU Intel® Core™ i9-10920X serie X, por ejemplo, tiene 12 núcleos y 24 hilos.

Asegúrate de que cumple o excede los requisitos mínimos del sistema para los juegos a los que quieres jugar. Los títulos de videojuegos de primer nivel exigentes se beneficiarán de un procesador Intel® Core™ i7 o Intel® Core™ i9 en un ordenador portátil o de sobremesa.

Mantener tasas de fotogramas consistentes de más de 60 fotogramas por segundo requiere un procesador con suficientes capacidades de rendimiento. Esto variará de un juego a otro. Los análisis de rendimiento te darán una buena idea del procesador que necesitas.

Eso depende. Los requisitos de hardware para la salida de vídeo HDR son relativamente modestos. Todos los procesadores Intel® Core™ de 7ᵃ generación y posteriores cuentan con monitores HDR de soporte integrados. Sin embargo, es importante tener en cuenta que los requisitos de hardware para ejecutar juegos a tasas de fotogramas más altas aumentan con monitores de más alta resolución.

Para obtener los mejores resultados, una máquina que ejecuta un procesador Intel® Core™ i7 o mejor con al menos 8 GB de RAM es suficiente para jugar a videojuegos y transmitir al mismo tiempo. Si esperas que el rendimiento de tu juego no se vea afectado, un procesador Intel® Core™ i9 te proporcionará una experiencia más fluida y clara. Obtén más información.

Información sobre productos y rendimiento

1 Intel no controla ni audita datos de terceros. Debe revisar este contenido, consultar otras fuentes y confirmar si los datos a los que se hace referencia son exactos. Las tecnologías Intel® pueden requerir la activación de hardware, software o servicios.
2Ningún producto o componente puede considerarse absolutamente seguro. Tus costes y resultados pueden variar.
3 Alterar la frecuencia del reloj o del voltaje puede dañar o reducir la vida útil del procesador y de otros componentes del sistema; además, es posible que disminuya la estabilidad y el rendimiento del sistema. Es posible que no se puedan aplicar las garantías de los productos si el procesador es manipulado por encima de sus especificaciones. Consulta los detalles adicionales a los fabricantes del sistema y de los componentes.