El 5G es esencial para desarrollar al máximo los vehículos conectados y los autónomos

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La industria automotriz y la de los transportes están experimentando una metamorfosis. Históricamente, los vehículos han sido trozos aislados de metal, sin ninguna capacidad de interactuar entre ellos o con el mundo que los rodea. Sin embargo, una nueva visión se está convirtiendo en realidad: los vehículos conectados y los vehículos autónomos. En el centro de esta transformación se encuentra el estándar del 5G, con su baja latencia y ancho de banda más elevado.

Hace un tiempo que los coches conectados se están desarrollando, especialmente en el contexto de las comunicaciones dedicadas de corto alcance (DSRC) y el estándar de conexión móvil del vehículo con todo (C-V2X). Entonces, ¿qué hace que la tecnología 5G sea tan especial?

“El 5G es un estándar que va más allá del ancho de banda móvil: es de baja latencia y cuenta con una gran capacidad de proceso. Además, su capacidad de fragmentar la red lo convierte en algo más parecido a la nube que a una red diseñada específicamente y centrada en el ancho de banda móvil o la comunicación por voz como las que teníamos en el pasado”, explica Caroline Chan, Vicepresidenta del Equipo de Infraestructura del 5G de Intel.

El 5G, combinado con la virtualización de funciones de red (NFV) y la red definida por software (SDN), crea una red mucho más flexible que respaldará de un modo rentable muchas prestaciones de los vehículos conectados y autónomos que antes no resultaban prácticas. Los casos prácticos abarcan desde los mapas de alta definición en tiempo real y las actualizaciones sobre el cierre y los riesgos en las carreteras hasta el seguimiento de las flotas y el infoentretenimiento. Cuando se unen el análisis del big data, el aprendizaje automático y la inteligencia artificial, comprenderá por qué a Intel le apasiona explorarlo y está tan interesada en esta tecnología, en combinación con el ecosistema.

Intel creó hace poco el Automotive Edge Computing Consortium (AECC), junto a varios actores principales de la industria, para desarrollar nuevas arquitecturas con el fin de respaldar los esperados 10 exabytes al mes que generarán los coches conectados. Además, planea proponer estándares y las mejores prácticas de la industria. McKinsey calcula que los ingresos generales de la monetización de los datos de los coches a escala global puede aportar desde unos 388 hasta unos 647 mil millones de euros en 2030. La experiencia de Intel en la nube y el centro de datos contribuye a crear una arquitectura de red ágil y flexible que aumenta la capacidad y la eficiencia, además de ayudar a los proveedores de servicios a convertir sus estaciones base móviles en nuevas oportunidades de ingresos con innovaciones como la informática en el extremo y la fragmentación de la red basada en procesadores Intel® de alto rendimiento.

Vea el seminario en línea para obtener más información sobre el trabajo de Intel con el 5G, los coches conectados y la conducción autónoma

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