En las elecciones de 2010, las urnas electrónicas equipadas con procesadores Intel® proporcionarán seguridad, exactitud y practicidad a los electores de todo el territorio de Brasil, desde el corazón de la selva amazónica hasta las grandes ciudades.
En 1996, Brasil se fijó la meta de implementar el voto electrónico para todos sus ciudadanos. Con más de 135 millones de electores, distribuidos en vastas regiones geográficas, que abarcan desde la selva amazónica, pasando por los rascacielos de Sao Paulo, hasta las cadenas de montañas del sudeste, era un desafío que exigía una planificación diligente y tecnología de punta.
Hoy, a la hora de votar, se instalan más de 450 000 terminales en las zonas más modernas y rurales del quinto país más grande del mundo. Algunas terminales deben transportarse por cientos de kilómetros atravesando terrenos húmedos y accidentados, y deben funcionar durante doce o más horas sin acceso a un tomacorriente. Cabe destacar que estas urnas electrónicas deben contar con protección contra el fraude electoral individual y los hackers.
“La seguridad, la durabilidad y la facilidad de manejo son solo algunos de los requisitos establecidos para las urnas electrónicas", según Giuseppe Dutra Janino, secretario de Tecnología de Información del Tribunal Superior Electoral* (Secretario de TSE IT). “Deben ser fáciles de almacenar y transportar. Pueden enchufarse directamente en un tomacorriente pero, en caso de que se produzca un corte de energía, también deben poder funcionar con una batería interna o incluso conectarse con la batería de un automóvil”.
Estas urnas se han diseñado con numerosos sistemas de doble control y respaldo a fin de garantizar que los electores emitan su voto una sola vez, eliminar errores en el sufragio y minimizar la manipulación indebida de los resultados. Los electores se registran mediante la identificación de su huella digital y pueden repasar todas sus opciones antes de enviar el voto. Por sus características de diseño, el sistema permite que incluso personas analfabetas o que hablan distintos idiomas puedan emitir su voto de forma satisfactoria. Se han implementado varios sistemas de respaldo y código ejecutable para proteger los datos.
Los brasileños votan en las urnas electrónicas desde el año 2000 y hoy, se están actualizando muchos de los dispositivos de votación a fin de incorporar tecnología más moderna. “Gran parte de la flexibilidad y seguridad de las urnas electrónicas de nueva generación se debe al procesador Intel® Atom™ serie Z5XX”, señaló Janino. “Es sumamente robusto y confiable, consume poca energía y su costo es reducido. Además, ofrece más seguridad como nunca antes. ¡La confianza pública en nuestro sistema de votación es altísima y queremos que siga siendo así!”


